La polémica por los dibujos de Mahoma tuvo un antecedente en Egipto

Un diario egipcio publicó, en 1959, fragmentos de una novela del premio Nobel Naguib Mahfuz. Tras la difusión, la obra fue censurada por "blasfema". El autor ahora tiene 94 años, está ciego, sordo y quiere volver a publicarla

Guardar

Cuando aún está encendido el fuego por la circulación de caricaturas de Mahoma en el mundo árabe, el premio Nobel egipcio Naguib Mahfuz acaba de aportar otra polémica con su intención de publicar una obra que le fue
censurada en 1959.

La novela más famosa de Mahfuz, "Hijos de nuestro barrio" -que le valió reconocimiento mundial- está paradójicamente prohibida en Egipto desde la publicación en 1959 de varios fragmentos por entregas en un diario egipcio.

La Universidad de Al Azhar, la más alta autoridad del Islam suní, consideró en aquel entonces su contenido blasfemo hacia Alá y prohibió la novela, que debió publicarse en Beirut unos años después.

El escritor, ahora con 94 años, quiere publicarla de nuevo, y para ello ha pedido el aval de Al Azhar, y no sólo del Gobierno de Mubarak, como podría haber hecho.

Esta actitud de Mahfuz ha despertado las iras de los intelectuales laicos, que consideran que pedir la aprobación de los censores de Al Ahzar para una obra literaria significa aceptar su influencia y su autoridad en la cultura egipcia.

Pero lo que más ha sorprendido a los círculos laicos es que Mahfuz ha llegado incluso a solicitar que un notorio islamista, Ahmed Kamal Abu el Magued, le escriba el prefacio de la obra para "lavarla" de cualquier contenido sospechoso.

Varios intelectuales han lanzado una campaña contra lo que consideran excesiva intromisión de las instancias religiosas en la cultura egipcia.

"Rechazo tajantemente toda intervención de Al Azhar en este asunto, porque darles tal derecho sería como admitir que Al Azhar todavía puede desempeñar el papel de censor de publicaciones, lo que me parece inadmisible", dijo Ibrahim al Moalem, cuya Editorial Casa de Oriente es la única responsable de la publicación de las obras de Mahfuz.

Otros intelectuales han formado un frente para presionar al anciano Mahfuz -que vive, sordo y ciego, recluido en su domicilio- para que retire su petición a Al Azhar en nombre de la libertad de expresión y de opinión.

"Si yo fuera al Moalem, no dudaría ni un segundo; publicaría la novela sin esperar ninguna aprobación de Al Azhar", destacó el escritor Gamal Ghitani, mientras que su colega Farida al Naqash no dudó en criticar a Mahfuz porque "su petición a Al Azhar ha hecho retroceder la libertad de expresión varios años atrás".