Con tan solo 20 años ya encabezó tres elencos de revistas. Pero su fama no la aleja de sus raíces. No olvida sus años en Lanús, donde creció junto a sus hermanos.
Cirio tiene buenos recuerdos de su infancia y adolescencia. En su barrio natal su papá tiene un negocio de venta de celulares y su mamá trabaja como recepcionista en la Municipalidad.
Sin embargo, la vedette no se ve interesada en la política. ?Mi mamá es peronista pero a mí no me gusta nada?, declaró en una nota al diario Perfil. Confesó que en las últimas elecciones votó a López Murphy.
A Jessica le importan otras cosas. ?Me gusta mirarme?, reconoció. Desde chica que se preocupa por su cuerpo. A los 16 le pidió a sus padres que le pagaran los implantes de mamas. ?Mi mamá me regaló un piano pero yo insistía en operarme las lolas?.
Si bien costó convencer a su papá, terminó por sacar un crédito y pagó los 3.600 pesos de la intervención.
Jessica se considera una mujer muy afortunada. Más allá de su éxito en lo profesional, se siente aliviada por no haber perdido todos sus ahorros. Tenía una caja fuerte en el Banco Río de Acassuso. ?Todas las cajas estaban destrozadas, menos la mía?.