¿Quién no sueña con vestir la camiseta de su país? Se podría decir que casi todos. Sin embargo, muchas veces los jugadores eligen cambiar los colores y defender a otras selecciones. Pero lo que algunos consideran una decisión polémica, es la oportunidad que tienen muchos futbolistas de participar de un Mundial al no poder hacerlo con la celesta y blanca.
La presencia de argentinos en selecciones extranjeras es histórica. El antecedente más lejano que se encuentra es el de Julio Libonatti, quien vistió la camiseta italiana en los Juegos Olímpicos de 1928 y el Mundial de 1930. Pero más curioso fue lo que ocurrió en 1934, donde cuatro argentinos levantaron la Copa del Mundo que fue para los italianos: Raimundo Orsi, Enrique Guaita, Luis Monti (también jugó la final de 1930 para la Argentina) y Atilio Demaría.
Italia no sólo fue la selección precursora en armar equipos con nombres argentinos, sino que mantuvo la tradición por años. Alejandro Scopelli (1935), Rinaldo Martino (1949), Francisco Loiacono (1959-61) y Antonio Angelillo (1960) fueron algunos de los nombres que se calzaron la camiseta azul. Además de Enrique Omar Sívori y Humberto Maschio, que jugaron para esa selección el Mundial de Chile de 1962. Eduardo Ricagni también ingresa en la lista, aunque no llegó a disputar el torneo ecuménico de 1958 por una lesión.
Alfredo Di Stéfano, por ejemplo, jugó para la selección española aunque no pudo disputar ningún Mundial. Quizás la ?Saeta Rubia? haya sido el más brillante futbolista argentino que en vestir una camiseta extranjera. Además, tiene una curiosidad: también representó a Colombia en cuatro partidos.
Los casos de argentinos en otras selecciones parecen infinitos. El rosarino Juan Antonio Pizzi fue español en Francia 1998, Néstor Subiat jugó para Suiza en Estados Unidos, donde Carlos Trucco defendió el arco de Bolivia, un puesto que tiene tradición argentina, ya que Leonardo Fernández lo ocupó aunque no jugó ningún mundial.
Otro caso fue el de Ramon Quiroga, arquero de Perú en el Mundial de 1978, aquel equipo del polémico 0-6 contra la Argentina. Su condición de argentino lo hizo centro de las sospechas en aquella oportunidad. También atajó en España 1982.
Mauro Camoranesi fue llamado a continuar con las costumbres en Italia. El delantero de la Juventus jugará el próximo Mundial de Alemania para el equipo que dirige Marcelo Lippi. Pero no será el único argentino presente que no vestirá el celeste y blanco.
David Trezeguet es uno de ellos. Aunque el delantero de la Juventus nació en Francia, vivió una gran parte de su vida en la Argentina e incluso llegó a jugar en Platense. La imagen de la vuelta olímpica en 1998 con la bandera celeste y blanca, hizo sentir la presencia argentina en la final. Ariel Graziani también tiene chances de estar para Ecuador, aunque todavía se recupera de una lesión que lo marginó de las canchas durante 90 días.
Pero habrá más. Un histórico de Paraguay es el argentino Roberto Acuña, que ya participó en Francia y Corea-Japón. El equipo guaraní también contó alguna vez con el misionero Ricardo Rojas. Incluso, en los últimos meses se habló de que el volante de River, Jonathan Santana, podría ponerse esa camiseta, ya que su madre es paraguaya.
Y si se tiene en cuenta el banco de suplentes, en Alemania estará Ricardo Lavolpe, el técnico argentino de México. Cabe recordar que en el Mundial de 1994, Jorge Solari manejo los hilos de Arabia Saudita.
Ya no podrá ser lo de Daniel Bilos con Croacia. El jugador de Boca perdió esa chance al disputar un partido con el equipo de Pekerman. Toda una elección, ya que se la jugó a que el técnico de la Selección lo convoque para Alemania, algo que no es seguro. En cambio, el ex San Lorenzo y flamante Villarreal Guillermo Franco podrá estar en Alemania con la camiseta de México.
La lista está abierta, porque Mariano Pernía, el lateral del Getafe, ya mostró sus ganas de jugar para España en caso de que sea llamado. Y es muy probable que el ex jugador de Independiente juegue el Mundial con el equipo de Luis Aragonés. Sólo faltan terminar los trámites de su nacionalización.
Así, la presencia de jugadores argentinos en Alemania puede sumar como nunca antes. Es que el país es uno de los principales exportadores de futbolistas, que un día deciden cambiar de colores.
Alejandro Wall
awall@infobae.com