Marcas de lujo ganan juicio por piratería

Prada, Gucci, Louis Vuitton, Burberry y Chanel lograron una importante victoria contra la piratería en China, consiguiendo que el célebre Mercado de la Seda de Pekín las indemnice con u$s13.000

Guardar
(EFE)-

Las cinco empresas habían pedido sin embargo una compensación de u$s310.000 (240.000 euros).



El Tribunal Popular Intermedio de Pekín Número 2 determinó que el mercado de ropa y complementos, situado en el sureste de Pekín y uno de los lugares más visitados por los turistas occidentales, no respetó las leyes sobre propiedad intelectual.



La sentencia afecta a los vendedores del mercado, que gestionan pequeños puestos en los que se venden falsificaciones de toda clase de marcas, y también a la empresa gestora del edificio en el que se encuentran, Beijing Xiushui Haosen Clothing Market Company.



Fuentes del Departamento de Comercio de EEUU aseguran que las marcas internacionales pierden cada año unos 60.000 millones de dólares (49.700 millones de euros) en el mercado chino.



El Mercado de la Seda era hasta el verano del pasado año una estrecha calle en la que se apiñaban puestos de ropa falsificada, pero fue desalojada por las autoridades chinas como prueba del compromiso de Pekín contra la piratería.



La zona donde se asentaban los puestos fue derrumbada y en su lugar se construyó un gran y moderno edificio de varias plantas, con el mismo nombre de Mercado de la Seda, en el que desde el primer día volvieron a venderse marcas pirateadas.



Según los expertos, se trata de la primera sentencia emitida en China contra este tipo de vendedores de mercancías falsificadas, que proliferan en todo el país y tienen a los turistas occidentales como uno de sus principales clientes.



Esta semana, otra histórica sentencia condenó a una cadena de cafeterías china, XingBaKe, por falsificar el nombre y logotipo de su homóloga Starbucks, la empresa que está logrando llevar la cultura del café en el país del té.



Los defensores de las multinacionales de lujo señalaron que la sentencia es "un buen comienzo" y puede servir para que en China "los derechos de propiedad intelectual se tomen con mayor seriedad".



China es probablemente el país donde más productos se falsifican, desde DVDs de películas (que llegan a las calles antes de que se estrenen en los cines) hasta software, ropa, relojes de marca o bebidas alcohólicas.



El país, presionado por mercados occidentales como EEUU y la Unión Europea, ha endurecido las penas contra los vendedores y fabricantes de productos falsos, aunque Washington continúa insistiendo en que las autoridades chinas son demasiado blandas con el fenómeno.



Desde el inicio de la campaña contra la piratería en China en julio de 2004, se investigaron 6,77 millones de negocios y 283.000 mercados, se cerraron más de 6.000 establecimientos que vendían copias y 158 personas fueron juzgadas y obligadas a pagar 46,5 millones de dólares (38,5 millones de euros) de indemnizaciones.



Según los analistas, el problema en China no está en su legislación antipiratería (calificada de "modelo" por la Unión Europea) sino en su difícil aplicación, dada la gran popularidad de los productos pirata entre los ciudadanos del país y los turistas.