Jennifer Aniston demandó a un paparazzi que habría violado su intimidad, al haber recurrido a un teleobjetivo para fotografiarla en su casa mientras andaba semidesnuda.
La demanda, presentada el viernes en la Corte Superior de Los Angeles, alega que el fotógrafo Peter Brandt debió haber visto a Aniston "desde una gran distancia a través de medios hostiles, entrometidos e ilícitos".
Las fotos "sólo pudieron haber sido tomadas con intenciones de intromisión" y en un lugar donde tenía expectativas razonables de privacidad, alega la actriz de 36 años, protagonista de la serie "Friends" de NBC.
Aniston busca una compensación monetaria y una orden judicial para evitar que Brandt y cualquier otra persona pueda hacer dinero con las imágenes.
El diario Los Angeles Times no pudo localizar a Brandt para conocer su comentario. Sus fotografías de famosos han aparecido en la revista People y en el New York Post.
Aniston había demandado previamente a otro fotógrafo por presuntamente trepar un muro de casi tres metros para fotografiarla mientras se asoleaba topless en su jardín. Las imágenes aparecieron luego en varias publicaciones.
Francois Navarre, propietario de la agencia de paparazzis de Los Angeles X-17, le pagó a Aniston 550.000 dólares hace dos años para resolver una querella por invasión de vida privada, pero no admitió haber cometido ningún acto ilícito.
La demanda más reciente de la actriz se produce al tiempo que la oficina del fiscal general del condado de Los Angeles investiga si los fotógrafos de famosos, cada vez más agresivos, están iniciando enfrentamientos para capturar imágenes lucrativas.
Las actrices Reese Witherspoon, Scarlett Johansson y Lindsay Lohan se han quejado de roces con paparazzis en meses recientes.