Racing dejó escapar dos puntos en el cuarto minuto del descuento

El conjunto de Avellaneda tenía el partido liquidado, pero Gimnasia de Jujuy se animó sobre el final y terminó empatando 3 a 3, en un partido vibrante y a puro gol

Guardar
  162
162

Racing Club y Gimnasia y Esgrima de Jujuy, dos equipos necesitados de buenos resultados, terminaron anoche empatados 3-3 en un vibrante partido por los goles y discreto por las notorias falencias defensivas de ambos, en cotejo adelantado por la decimoquinta fecha del torneo Apertura.

Los goles de la Academia fueron convertidos por Sebastián Romero, Diego Crosa y Rubén Capria, mientras que las anotaciones del equipo norteño las señalaron Héctor Silva, en dos ocasiones, y Marcelo Quinteros.

Racing entró dormido, durante los primeros minutos tenía más tiempo la pelota, pero no sabía qué hacer con ella. De pronto, a los siete, el Lobo jujeño metió una contra y Silva la clavó en un ángulo.

El gol del equipo norteño fue una joyita, Silva escapó por la izquierda, hizo un par de amagues y metió un derechazo que rozó levemente el achique de Grabinski para colarse en el ángulo superior izquierdo. Golazo.

Ahí despertó la Academia. El equipo de Quiroz comenzó a presionar en la zona media, aparecieron Diego Capria y el Chirola Romero, y los de Avellaneda pasaron a imponer condiciones. No obstante, antes de llegar al empate debió pasar un nuevo sofocón cuando Campagnuolo "atoró" muy bien a Silva.

A los 13, Villanueva realizó una gran maniobra individual por la izquierda, después de dejar dos rivales en el camino, envió un centro al punto del penal, la pelota picó, dudó Palos y Romero metió el testazo para poner las cosas como al principio.

La gran presión del local rindió nuevos frutos. A los 20, tiro libre desde la izquierda a cargo de Capria, alargó para Estévez y el centro del puntero le permitió a Crosa poner la cabeza entre los centrales rivales y derrotar a Palos.

Siguió mejor Racing, pero cada vez que atacaba el equipo de Mario Gómez aparecían las dudas. Por suerte para Racing, Gimnasia lo hacía de vez en cuando.

A los 40, cuando el árbitro Angel Sánchez esperaba la recuperación del arquero Palos, una pequeña piedra lanzada desde la cabecera local dio de lleno en su cabeza, aunque el proyectil sólo le produjo un pequeño raspón en el cuero cabelludo.

El segundo tiempo no trajo nada nuevo, siguió siendo Racing el que intentaba algo más, pero careciendo de ideas a la hora del remate final. Sólo Capria parecía tener el rumbo adecuado.

Y como en la primera parte, a los ocho minutos los jujeños pegaron de nuevo. Pieters metió un centro desde la derecha, Sosa entró por el fondo, la devolvió al medio por donde ingresaba García, el remate del volante fue desviado por el taco de Quinteros. Y nuevamente empatados.

Cuatro minutos más tarde, Capria el jugador más inteligente de Racing, ejecutó un tiro libre -de derecha a izquierda- y la clavó en el ángulo superior izquierdo de Palos.

Pero Capria se cansó, o al menos el técnico así lo creía cuando dispuso su relevo y Racing perdió nuevamente el rumbo dándole paso a las dudas, más que nada defensivas.

Hubo otra agresión desde el mismo sector anterior, por suerte sin mayores consecuencias, lo que determinó que Sánchez mantuviera detenidas las acciones por cuatro minutos hasta que el jugador agredido se recuperara.

Ese tiempo adicional fue fatal para Racing, porque en el minuto 49, Serrizuela envió un centro desde la derecha y Silva, muy sólo en el área, la mató con el pecho y después la clavó junto al palo izquierdo de Campagnuolo.