Las nuevas salas de Servicios Centrales, Neonatología e Internación del Hospital de Niños Pedro de Elizalde quedaron formalmente inauguradas ayer, tras dos años de construcción y remodelación edilicias.
El jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, señaló ayer por la mañana, durante el acto de presentación de los 11 mil metros cuadrados de instalaciones, que con la obra "la Ciudad está siendo totalmente solidaria y federal", ya que en el centro de salud se asiste
principalmente a personas de otros municipios.
"Solamente 30 por ciento de los que se atiende son de la ciudad de Buenos Aires, y el 70 por ciento restante, del Conurbano, del resto del país, incluso de países limítrofes", remarcó Ibarra, según se informó hoy aquí un parte de prensa oficial.
Las tareas en el hospital, ubicado en el mismo lugar donde en 1873 estaba la Casa de Niños Expósitos, Tacuarí y Finochietto, comenzaron en septiembre de 2003 y consisten en el equipamiento, la construcción de 15 mil metros cuadrados de edificios nuevos y 8
mil de remodelación, a un costo total 26 millones de dólares.
Una vez finalizadas las obras, que fueron financiadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el hospital contará con 74 consultorios, 12 laboratorios, ocho salas de imágenes, ocho quirófanos y 254 camas, se indicó.
La obra fue adjudicada, tras un llamado a licitación pública internacional, a la UTE formada por las empresas Dycasa SA y Calcaterra SAICFIyC, en tanto la dirección de obra está a cargo del estudio de arquitectos Bischof, Egozcue, Vidal, aseguró el Gobierno porteño.
La segunda fase de obra, que comenzará en los próximos días, comprende la edificación del nuevo centro quirúrgico, un auditorio y la remodelación integral de las Pabellones Alconero y Jockey Club, con lo que se procura albergar los servicios de Guardia, consultorios Externos y servicios administrativos.