Polémica en el caso Conzi

El hermano del empresario acusado del asesinato de Marcos Schenone, negó un plan para comprar testigos. En la causa una desgrabación sugiere lo contrario

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Hugo Conzi,aseguró que no presionó ni amenazó a ninguno de los testigos que declararon en el juicio que se le sigue a su hermano Horacio, por la muerte de Marcos Schenone.

Dijo que su meta es demostrar que le "cambiaron el arma" y que "esto es una cama política".

Hugo Conzi señaló además que a su hermano "hubiera preferido llevarle flores al cementerio que tenerlo en un penal" y manifestó que Horacio lo llama "todos los días" porque "si no lo hace pienso que está muerto".

"Yo no presioné a nadie, lo único que me interesa es que digan la verdad. Me quieren acusar de que le dí plata al remisero (que llevaba a Schenone el día del crimen), dicen que amenacé a Paula (Alonso) para que cambie su testimonio y no es cierto", aseveró.

El hermano de Horacio dijo además que visita al empresario tres veces por semana y que hablan acerca del libro que el imputado está escribiendo "para demostrar las mentiras de la causa".

"El juicio va a terminar el último día, con el último testigo y soy yo, y sé la verdad", concluyó.

Las declaraciones de Conzi son en respuesta a un informe periodístico que reseñaba un plan para modificar las declaraciones de los testigos.

Las evidencias surgen de la desgrabación de una escucha telefónica que consta en la foja 828 del caso por la muerte de Schenone.

La conversación fue grabada en abril de 2003, casi un mes después de que Horacio Conzi fuera capturado en Mar del Plata, luego de permanecer prófugo durante 57 días, según publica el diario La Nación.

Además tres días antes de que comenzara el juicio oral, cuando se dirigía al trabajo en su automóvil, el padre de Paula Alonso,una de las chicas que fue testigo del hecho, fue interceptado por una camioneta, en San Fernando.

Hugo Conzi, hermano del imputado, se bajó y ofreció un millón de dólares para que convenciera a su hija de cambiar el testimonio.

El padre de Paula se negó y presentó una denuncia en la fiscalía de San Fernando, donde se impulsó una investigación contra el hermano del acusado por presunta instigación al falso testimonio.

Paula fue la primera testigo en declarar ante los jueces y afirmó que el conductor de la camioneta que los perseguía era "Horacio, el dueño de Dallas".

El plan supuestamente diseñado por los allegados al imputado Horacio Conzi también apuntaba a desacreditar el peritaje realizado en la pistola Beretta 9 mm secuestrada en la casa del acusado,en Boulogne.

"Está bien. Sí, el arma se la truchamos", había expresado el allegado a Conzi en una charla telefónica con otra persona cercana al imputado.

Según consta en la causa, los hermanos Conzi, que se hacían llamar Perlini, tenían declaradas a su nombre tres pistolas. La Justicia y la policía secuestraron dos armas. La tercera pistola nunca apareció.