De los tickets a los votos y de las tablas a las bancas

La irrupción de artistas y vedettes en las elecciones que se celebraron ayer, es un fenómeno de "diversificación" en la política, aseguran expertos

Guardar

Las elecciones legislativas de ayer en la Argentina colocan en el escaparate a varios de los personajes de la farándula, aunque ninguno de ellos promete convertirse en un fenómeno político.

La principal aportación la hace el teatro de revista, con las candidaturas de las ex vedettes Moria Casán, Zulma Faiad y Ethel Rojo, quienes se han lanzado a la política con un discurso informal para unos comicios en los que 26 millones de argentinos están convocados a la urnas.

De todas ellas, la popular Moria es quien más posibilidades tiene de conseguir un lugar en la Cámara de Diputados, en representación del Movimiento Federal de Centro, que se formó cuando la diva aceptó la liza por el voto.

La también actriz y presentadora de televisión, quien no ha ocultado su afinidad con el ex presidente Carlos Menem, eligió al programa televisivo de una de sus amigas y colegas, Susana Giménez, para promover públicamente su candidatura.

"Tengo la urna virgen y espero que me la llenen de votos", declaró.

Las últimas encuestas marcan que Moria pelea el sexto lugar en la elección de diputados por la capital argentina con la ex ministra de Trabajo Patricia Bullrich, de la conservadora Unión por Todos, y por tanto puede soñar con alguna posibilidad de sumarse al Parlamento.

Faiad, apodada "la lechuguita" en los años 70, su época de mayor esplendor sobre los escenarios, y Rojo también aspiran a ser diputadas por los partidos Esperanza Porteña y Peronismo Popular, este último apadrinado por Menem.

Del mundo del espectáculo igualmente asoman figuras como el actor y músico Claudio Morgado y el director del Instituto Nacional de Cine, Jorge Coscia, quienes acompañan al canciller, Rafael Bielsa, en la lista del Frente para la Victoria, la fuerza que el presidente Néstor Kirchner lidera fuera del peronismo gobernante.

Todos ellos quieren ser diputados, al igual que la periodista Norma Morandini, quien se lanzó para "moralizar" la política, según comentó, en representación de un movimiento político de su provincia natal, Córdoba.

El actor cómico y empresario Nito Artaza, que encabezó una cruzada de ahorradores cuyo dinero quedó atrapado en los bancos a finales de 2001 y comienzos de 2002, perdió las elecciones internas en la Unión Cívica Radical, segunda fuerza del país, frente a Facundo Suárez Lastra.

Pero Artaza aceptó la convocatoria de su vencedor para integrar, en tercer lugar, la lista radical para diputados por Buenos Aires.

Otro actor, Luis Brandoni, será candidato radical en la provincia de Buenos Aires por una banca en el Senado, aunque en este caso el protagonista de "Los pasos perdidos" y "Esperando la carroza" tiene ya una dilatada carrera política.

Entre los aspirantes a ingresar en la Legislatura de la capital argentina están los cantores de tango Hugo Marcel y Hugo del Carril, hijo del famoso artista homónimo que en los años 50 popularizó con su voz la Marcha Peronista, además del autor de boleros y cantante Mario Clavell.

Según el analista Rosendo Fraga, la mayor presencia de gente de la farándula en estos comicios es sólo un "fenómeno porteño".

"Se da así, fundamentalmente, porque en la capital hay más de 50 partidos políticos y esto contribuye a la diversificación", comentó a la agencia de noticias EFE.

Para Fraga "ninguna de las candidaturas que provienen de la farándula tendrá demasiado éxito electoral".

Entre los "famosos" que lograron cargos políticos destacan el ex corredor de motonáutica y actual vicepresidente, Daniel Scioli, así como el ex piloto de Fórmula Uno Carlos Reutemann y el cantante Ramón "Palito" Ortega, quienes fueron, respectivamente, gobernadores de las provincias de Santa Fe y Tucumán.

Los sondeos difundidos antes de la "veda electoral" vaticinan que el Frente para la Victoria que lidera el presidente argentino Kirchner y sus aliados ganarán los próximos comicios, pero ello no le alcanzará al Gobierno para lograr una mayoría propia en la Cámara de Diputados.

Con las elecciones del domingo se renovará la mitad de las 257 bancas de diputados y un tercio de los 72 del Senado, además de las legislaturas provinciales y municipales.