"Hugo Conzi pensaba que podía comprar todo con dinero"

El abogado de la familia Schenone, Marcelo Adamoli declaró en Radio 10 que el problema de este caso es "la impunidad con la que se manejaba el acusado". Sin embargo, se mostró conforme con el curso del juicio

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El fantasma de la presunta "compra" de testigos sobrevoló ayer el juicio oral y público a Horacio Conzi, cuando el chofer del remís baleado supuestamente por el empresario gastronómico admitió haber cobrado "20 ó 25 mil dólares" de parte de "uno" de los miembros de la familia Conzi.

"Con relación al testimonio de Fernández , se divide el dos etapas. En la primera etapa coincidió con los otros testimonios. Pero después se tornó más vidriosa e incriminatoria para con los Conzi", aseguró el abogado de la familia Schenone, Marcelo Adamoli en diálogo con Radio 10.

"La única verdad es que Horacio Conzi fue el matador de Marcos y el casi matador de otras cuatro personas más", agregó el letrado.

Al tratar el tema del soborno de Fernández, Adamoli habló de "la bala más costosa del mundo".

Al parecer Conzi habría pagado los gastos médicos y los servicios de los abogados de Fernández cuando se le extrajo la bala que tenía alojada en su cuerpo. La misma fue sometida a peritajes, al igual que las otras cuatro que ya estaban en poder de la Policía.

"Terminó cinco a cero", explicó el abogado. "Con los elementos sofisticados y en dos oportunidades se comprobó que las balas pertenecían al arma de Conzi".

Adamoli declaró que el problema de este caso es ?la impunidad con la que se manejaba la familia Conzi?. "Estas personas pensaban que podían comprar todo con dinero", opinó en relación con las coimas a Fernández.

Rodolfo José Fernández, que manejaba el coche de alquiler y recibió seis balazos en la noche del 16 de enero de 2003, prestó testimonio y reconoció que cobró esa suma de dinero a cambio de entregar a la familia Conzi uno de los proyectiles que le extrajeron del cuerpo, para eventuales pericias balísticas.

Sin embargo, ante las preguntas ampliatorias de los abogados de la familia del joven Marcos Schenone -muerto en la balacera- el chofer aseguró que desconocía de donde provino la plata y señaló que "eso hay que preguntárselo a mi abogado" al cual identificó sólo por su apellido como "doctor Conti".

Como le repreguntaron sobre el particular, finalmente admitió que "es obvio que vino de uno" de los integrantes de la familia Conzi.

Fernández, que proclamó su fe como "católico, apostólico, romano" y se definió de "confesión y comunión dominical", declaró que "yo creo que puedo perdonarlo (al autor de los disparos) porque lo que pasó, pasó. Estoy vivo, puedo ir a la cancha, ver a mi hija".

De inmediato, entre el público Elsa Rodríguez de Schenone, la madre de Marcos, que estaba sentada en la segunda fila, reaccionó indignada, se puso de pie al grito de "dice eso porque no le pasó a él!" y se retiró entre sollozos de la sala de audiencias.

El chofer del remís detalló incluso que concurrió a un estudio jurídico en Puerto Madero -al cual identificó como "del doctor (Fernando ) Burlando -y que allí se reunió con uno de los abogados defensores de Conzi, Ricardo Montemurro, y el dueño de la remisería para la que trabajaba, Emilio Rolón.

"El doctor Montemurro me dijo que estaban a mi disposición para ayudarme en cualquier cosa que necesitara, por la atención médica o cosas así, porque 'Dallas' consideraba que debían colaborar conmigo ya que ellos trabajaban siempre con esa remisería", relató.

Fernández reconoció que no accionará civilmente contra quien lo hirió para exigirle un resarcimiento económico porque, según explicó, "no me preocupa el dinero" y "me siento conforme con lo que tengo".

Además el testigo recordó que la joven Paula Alonso, una de las heridas en la balacera, dijo mientras viajaban que la camioneta que los perseguía por la avenida Libertador "era la que usaba Horacio (Conzi), el dueño de 'Dallas' o uno que se hacía pasar por dueño de 'Dallas'".

El otro testigo
Previamente declaró como testigo ante el Tribunal Oral Criminal 4 de San Isidro el joven Gustavo Alberto Pacheco, que salió aquella noche con Marcos para ir a bailar a 'Dallas' y viajaba en el asiento delantero del remis baleado, aunque fue el único que resultó ileso.

Pacheco coincidió con Fernández en que Alonso había identificado a Conzi como el conductor de la camioneta Jeep Grand Cherokee desde la que partieron los disparos, pero se diferenció al señalar que la escuchó decir eso cuando pasó todo y ya se habían bajado del automóvil.

Al principio de la segunda jornada de debate, Conzi no soportó seguir presenciando la audiencia en que se ventila lo ocurrido y a través de sus abogados pidió autorización para retirarse de la sala.

El abogado Montemurro expuso que su cliente sufría "un alto estado de ansiedad" por tener que permanecer sentado en el banquillo y mostraba "problemas conductuales", ante lo cual el tribunal hizo lugar al pedido y ordenó que Conzi fuese retirado, aunque lo obligaron a aguardar en una sala contigua.
 
"Va ganando la inocencia de Conzi"
El abogado Jorge Borgo, quien presencia el juicio a Horacio Conzi, explicó ayer los alcances que están teniendo los testimonios de los diferentes testigos que se presentan ante el tribunal y dijo que hasta el momento "va ganando la inoccencia" de Horacio Conzi.
 
Borgo explicó en Radio 10 que "nadie lo vio disparar" a Conzi y que eso fue uno de los elementos que disparó el nuevo pedido de careo. "La prueba testimonial es una prueba valiosa. Es la madre de todas las pruebas".
 
"Tiene que haber una certeza, tiene que haber elementos de convicción. Nadie lo vio disparar a Conzi", lo cual contribuye a mejorar la situación procesal del imputado.

El abogado penalista señaló que hasta el momento "va ganando la inocencia. Después los otros elementos se pueden caer, como la pericia del arma" y agregó que "los jueces evalúan circunstancias. Si no hay certeza no hay condena".