El piloto Julián Alfaro, quien el sábado durante la clasificación del Top Race V6 en el autódromo de Mar de Ajó sufrió un terrible accidente, perdió la vida mientras era atendido en el Sanatorio Mitre de esta Capital.
El corredor había sido trasladado desde el hospital Interzonal de Mar de Ajó, donde se lo indujo a un coma farmacológico, hacia Capital en estado de inconsciencia.
Los estudios que se le realizaron en ese lugar durante el día de ayer (una tomografía computada y una resonancia magnética), indicaban la gravedad de la situación: el piloto de Bragado estaba en estado vegetativo.
Su estado de salud empeoró este mediodía cuando trascendió que se encontraba en estado de muerte cerebral irreversible.
Conscientes de lo irreversible de la situación, familiares de Alfaro habían anunciado ayer que en caso de producirse la muerte del piloto donarían sus órganos.
El choque del sábado se produjo con el piloto Julio Francischetti. El resultado que habían entregado las tomografías acerca de la gravedad de el accidente era "una grave lesión en la base del cráneo".
Alfaro, de 28 años, no pudo esquivar el Chevrolet Vectra de Francischetti, luego de que éste hiciera un trompo en el medio de la calificación y quedara detenido en la pista. El impacto fue tremendo y el hombre de Bragado fue inmediatamente atendido en el hospital de la ciudad balnearia.
Como consecuencia del violento golpe Francischetti también resultó herido, aunque su estado no reviste gravedad.
Según Rodolfo Balinotti, médico de la categoría, quien habló con Radio 10, el accidente sufrido por Alfaro es "del tipo más temido para los automovilistas.
Cuando se produce un impacto lateral la cabeza se inclina hacia un costado y debido a la brusquedad del movimiento se produce una fractura", comentó el doctor.
"Cuando se viaja a más de 230 kilómetros por hora, un choque de tal magnitud lleva a este tipo de lesiones, que son casi irreversibles", explicó Balinotti, quien agregó que "pese a que los autos son muy seguros y los pilotos están muy preparados, hay límites que cuando son rotos pasan estas cosas".
Su carrera
Alfaro se inició en el automovilismo nacional en 1996 dentro de la monomarca Citroen y al año siguiente debutó en la naciente Top Race.
En esta categoría corrió con un Honda Prelude y luego con un Hyundai Cupé. Participó de 118 carreras, con 4 victorias (una de ellas en el autódromo Oscar Alfredo Gálvez de la Capital Federal el 18 de junio de 2000), 10 podios y una pole position.
Este año con la aparición de la Top Race V6, el piloto de Bragado comenzó a manejar un Citroen C5, el mismo con el que el sábado último protagonizó el espectacular accidente que le costara la vida.
Los familiares del desafortunado piloto decidieron donar sus órganos, mientras que sus restos serán sepultados en las próximas horas en el cementerio Memorial de Pilar.
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