Historia de amor de un preso que saldrá de prisión para casarse

El recluso contraerá matrimonio hoy en un Registro Civil platense. La relación con su novia se afianzó con sus visitas a la cárcel. Ya tienen un hijo

Guardar

Un joven de 27 años que está preso hace tres años por tentativa de robo saldrá de la cárcel hoy para casarse con su novia, con la que ya tiene un hijo, y luego volverá al penal de La Plata donde está alojado.

Así, el joven se convertirá en el primer caso de un recluso que deja la prisión con permiso para poder casarse, informó ayer el Servicio Penitenciario Bonaerense.

La unión legal tendrá lugar hoy, a las 9.30, en el Registro Civil de Villa Elvira, en La Plata, y el sábado tendrá lugar la ceremonia religiosa en la iglesia de la unidad penal.

El protagonista de esta historia es Martín Delgado, de 27 años, un joven de City Bell que está procesado por el delito de tentativa de robo calificado desde hace tres años.

Antes de quedar detenido conoció a María Coronel, de 40 años, hermana de un amigo, pero la relación se fue afirmando a través de las visitas carcelarias de los jueves y sábado.

La pareja profesa el culto evangélico y el próximo sábado se casarán por iglesia en la dependencia carcelaria, en donde estará presente el pequeño hijo de la pareja.

Pero también querían unirse legalmente y por eso el Servicio Penitenciario Bonaerense autorizó al recluso a que, hoy, a las 9.30, se presente en la Delegación del Registro Civil de Villa Elvira de calle 7, entre 76 y 77, de La Plata, para la boda.

Silvia Danuncio, una de las siete asistentes sociales que trabajan en la Unidad 9, afirmó que "una de nuestras tareas tiene como fin afianzar las relaciones familiares, por eso este evento nos alegra".

"Hace un mes logramos que el flamante esposo le diera el apellido a su hijo y mañana presenciaremos la unión matrimonial" afirmó la asistente.

Los trabajadores sociales se ocupan de gestionar vínculos con los familiares, realizan estudios ambientales y todo tipo de documentaciones de los internos; entre ellos, documento nacional de identidad, reconocimiento de hijos y casamientos.

Según se explicó, "se identifican a los detenidos que no reciben visitas y se intenta reforzar el vínculo familiar porque este círculo afectivo colabora en la contención de las personas privadas de su libertad".