El "agente encubierto" de la AFIP, que tiene como misión detectar maniobras de evasión impositiva realizadas cuando no se entregan facturas en los comercios, es una figura que "está en contra de los contribuyentes" y por eso tendrá una "corta vigencia".
Así lo señaló ayer el director del Departamento Tributario de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas, César Litvin, al disertar ante más de 800 empresarios pymes reunidos en el Foro Anual de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) realizado en Rosario.
La figura del "agente encubierto" está vigente desde julio último, pero aún la AFIP no la puso en práctica.
Se trata de inspectores de la AFIP que, por ley, pueden hacerse pasar por clientes para detectar comerciantes minoristas que no entregan facturas, y que por ende evaden el pago del IVA.
Según Litvin, "los inspectores de la AFIP no están nada de acuerdo con hacer esta tarea. Incluso temen ser agredidos por los comerciantes. Esto va a traer irritación y complicaciones en la relación Fisco-contribuyente".
"Esta figura está en contra de los contribuyentes y de las pymes, porque van a ir a controlar si facturan o no. Por eso, auguro una corta vigencia del agente encubierto", enfatizó el especialista.
Litvin explicó que el "agente va a omitir decir que no va a comprar un producto, es decir, omite que es inspector y simula ser comprador. Entonces, le va a pedir al comerciante que le dé factura, para ver la conducta del vendedor".
A su criterio, "con las normas que existen en la Ley de Procedimientos, tenemos excelentes facultades para combatir la no facturación".
Cuando esta medida tomó curso legal, a principios de julio último, desde la AFIP se aclaró que el objetivo es fiscalizar a aquellos comerciantes que hayan sido denunciados por los contribuyentes por no dar facturas, y que han sido individualizados como "evasores seriales", según la expresión del titular del ente recaudador, Alberto Abad.
La ley establece que los inspectores sólo pueden constatar que no se entregan facturas o que se entregan comprobantes sin valor legal, pero no están autorizados a realizar otras actividades, como comprobar trabajo en negro o armar inventarios.
Si el "agente encubierto" va a un negocio que no entrega facturas, deberá labrar un acta que tendrá validez aunque el titular del comercio se niegue a firmarla.
En ese caso, la sanción incluirá una multa y, eventualmente, se puede llegar a la clausura del local.