En la provincia de Mendoza, el gobierno endureció los controles para que los que resultaron adjudicatarios de viviendas mediante el plan de erradicación de villas no comercialicen sus casas.
En el asentamiento Las Tablitas, de Godoy Cruz, se levantaron todas las construcciones precarias y se instaló un barrio. En él se construyeron 100 casas de las cuales la mitad ya fueron vendidas o alquiladas. El titular del IPV, Raúl Cicero, aseguró al diario local Uno que a los tres meses, los beneficiarios ya habían vendido unas 15 viviendas sociales.
"Para hacer este tipo de transacciones se valen de documentación trucha y de la complicidad de algún escribano", explicó Cicero.
Estas personas que comercian sus viviendas destinan el dinero para otras cosas y vuelven a instalarse en otras villas de emergencia. Para evitar estas maniobras fraudulentas se decidió endurecer los controles.
Cicero comentó que en Legislatura hay un proyecto que tiene media sanción desde hace tres años y "sería una herramienta muy necesaria para impedir este tipo de problemas".