Comenzó en Italia el jucio por la quiebra de Parmalat

El proceso arrancó hoy en Milán en medio de una gran expectativa y con la presencia de cientos de inversores afectados

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(AP)-

El fundador y ex presidente de Parmalat, Calisto Tanzi, compareció en juicio con otros ex directivos, abogados y contadores de la empresa casi dos años después del gran fraude descubierto en el gigante italiano de la industria láctea.


 

Tanzi y otros 15 están acusados de manipular el mercado, difundir información contable falsa y engañar al organismo regulador del mercado de valores italiano en un escándalo por u$s18.000 millones.


 

Tanzi llegó a la corte una hora después de iniciado el juicio, porque quedó atascado en el tránsito, dijo su abogado, y se sentó en primera fila junto a sus tres letrados, protegido de las cámaras y los periodistas por una hilera de ocho policías.


 

Pasó una hora en la sala. Después de tres horas dedicadas a asuntos de procedimiento, el juicio pasó a cuarto intermedio hasta el 2 de diciembre para que la corte estudie el pedido de varios inversores de ser aceptados como parte en un juicio civil adjunto al caso criminal.


 

Al arribar Tanzi, él y el fiscal Francesco Greco se saludaron con una sonrisa y un gesto de la cabeza. Greco lo había interrogado cuando Tanzi fue encarcelado al comenzar la pesquisa.


 

En Italia, los acusados no están obligados a asistir a las audiencias. La mayoría de los coacusados de Tanzi no lo hicieron.


 

Entre los acusados están la subsidiaria italiana de la auditora estadounidense Deloitte & Touche y la ex subsidiaria italiana de Grant Thornton, que hicieron auditorías para Parmalat.


 

"Yo soy tan víctima como los inversores", dijo a la prensa uno de los acusados, Giovanni Bonici, ex presidente de Parmalat Venezuela y Bonlat, la subsidiaria con sede en las Islas Cayman que está en el centro de la quiebra. Decenas de miles de inversores, muchos de ellos modestos ahorristas italianos, perdieron dinero con la caída de Parmalat.


 

Siguen de cerca el juicio con la esperanza de recibir compensación. Decenas de damnificados se congregaron frente a la corte, algunos con pancartas en las que agradecían a los fiscales.


 

"Me gustaría recuperar algo antes de morir", dijo Elena Faruzzi, de 73 años, quien dijo que, asesorada por su banco, compró bonos de Parmalat por valor de 10.000 dólares poco antes del derrumbe. "Tal vez no todo, pero algo". "Si por lo menos hubieran advertido a la gente como nosotros, los pequeños ahorristas", añadió.