El presidente Hugo Chávez refutó la avalancha de críticas que señalan que la iniciativa de reforma agraria que adelanta su gobierno vulnera el derecho a la propiedad privada en Venezuela.
"No hay ninguna violación a la propiedad privada, estamos restituyendo el derecho y la ley", dijo el mandatario en su programa dominical de radio y televisión "aló, Presidente", según la agencia AP.
"Aquí en Venezuela se respeta plenamente el estado de derecho", agregó Chávez en los predios de la hacienda "La Marqueseña", de unas 8.500 hectáreas, que el gobierno declaró como baldía y pasó a propiedad del estado.
El mandatario, que se declara "socialista", ha jurado combatir el latifundio por medio de una ley promulgada en el 2001, que le permite al gobierno confiscar tierras privadas si se determina que no son explotadas adecuadamente.
Los adversarios del gobierno, entre quienes se cuentan ganaderos y grandes propietarios de tierras, sostienen que la ley es inconstitucional porque viola el derecho a la propiedad privada. Denuncian también que los funcionarios del gobierno toman el control de fincas sin darle la oportunidad a los hacendados de demostrar la legalidad de su propiedad.
El gobierno tiene previsto establecer en La Marqueseña, a unos 400 kilómetros al suroeste de Caracas, un fundo estatal y una cooperativa de pequeños agricultores. De igual forma tienen planteado entregar cartas agrarias a campesinos para que siembren en el área.
El gobierno determinó que esas tierras pertenecían al Estado debido a que "su tradición legal no demuestra documentos debidamente verificados que determinen propiedad privada" de acuerdo a los criterios legales.
Carlos Azpurúa, uno de los propietarios de La Marqueseña, sostiene que posee una "cadena titulativa, que demuestra el origen privado" de los terrenos desde hace más de 100 años.
De acuerdo a la Ley de Tierras promulgada por Chávez en 2001, el gobierno puede confiscar tierras ociosas o si no se presentan documentos de propiedad desde 1848.
Muchos propietarios se quejan de que obtener dicha cronología es casi imposible puesto que las oficinas de registro de tierras han sido notoriamente ineficaces por años y a menudo faltan todos los documentos requeridos.
El presidente exhortó a los grandes propietarios de tierras en Venezuela a cooperar con su gobierno.
"Yo les hago un llamado (a los latifundistas) a que acepten la realidad... dialoguemos, aquí están estas dos manos para que nos juntemos a trabajar la tierra", expresó el mandatario. "Pero de que en Venezuela se va a acabar el latifundio, escríbanlo o yo muero en el camino"
El presidente ha dicho que muchas de las tierras rurales privadas fueron adquiridas por tratos ilegales antes de su elección en 1999.
Sostiene además que el latifundio es responsable del fracaso de la producción agrícola de esta nación sudamericana, cuya economía depende fuertemente de la producción petrolera.
Chávez prometió concederle a los campesinos pobres al menos 100.000 parcelas antes del 2006, constituidas por tierras tomadas de propiedad estatal o de grandes propietarios privados.
Funcionarios del gobierno y soldados han tomado el control de docenas de granjas, silos y plantas procesadoras de alimentos particulares en meses recientes, "por causa de utilidad pública o interés social".
Marcha contra Chávez
Grupos de opositores se reunieron en varios puntos el este de Caracas para protestar contra la política oficial de expropiaciones de terrenos improductivos o baldíos.
Según la agencia EFE, varias decenas de manifestantes ondearon banderas venezolanas y tocaron cacerolas en la plaza Altamira, en el rico municipio de Chacao, bastión de la oposición venezolana.
Otros grupos pequeños de opositores tocaron cacerolas en esquinas de otras urbanizaciones de clase media de la capital venezolana, según informaron medios locales.
La protesta opositora fue convocada por el Frente Nacional por la Libertad de los Presos y Perseguidos Políticos y el partido Alianza Al Bravo Pueblo, ambos sin representación parlamentaria, que pidió a sus seguidores "tomar pacíficamente" las principales calles del país en rechazo a la política oficial de "confiscaciones".
La manifestaciones opositoras se desarrollaron al tiempo que Chávez anunció la creación de una empresa estatal en un "latifundio" recientemente recuperado por el Estado para ser repartido entre campesinos pobres y desarrollar un "gran proyecto agrícola nacional e internacional".