"Piercings": menores deberán ser autorizados por sus padres

En La Plata, una ordenanza regulará la actividad de los locales donde se colocan aros, dijes y otros adornos en distintas partes del cuerpo

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El Concejo Deliberante de La Plata aprobó un proyecto de ordenanza que regula la actividad de los locales donde se colocan aros, dijes y otros adornos en distintas partes del cuerpo, popularmente conocidos como "piercing".

En virtud de la nueva norma, los menores de edad necesitarán una autorización de sus padres para colocarse "piercings".

La ordenanza establece, además, en su articulado que los comercios donde se desarrolle dicha actividad deberán cumplir con distintas normas de seguridad y sanidad tales como esterilización de instrumentos, uso de materiales descartables y otras medidas similares.

Además, las personas que realicen la colocación de "piercings" deberán realizar un curso específico, de tres meses de duración, que dictarán la Municipalidad y el ministerio de Salud bonaerense.

La ordenanza, impulsada por la edil Elsa Abadie, contiene un espíritu similar a la oportunamente sancionada para regular la actividad de los comercios donde se realizan tatuajes, según se indicó.

El caso de la polémica

Hace menos de dos meses, el padre de un adolescente de 15 años denunció a los responsables de un comercio céntrico por haberle efectuado a su hijo un "piercing" sin su autorización expresa y por haberle indicado, además, el seguimiento de una dieta y de un medicamento antiinflamatorio sin ningún consentimiento médico.

El padre del menor de edad, tras radicar la denuncia, señaló: "El primer motivo de mi indignación, fue para con mi propio hijo, porque yo se lo había prohibido expresamente".

"Pero además de eso, está la total desaprensión del comerciante que se lo hizo. No se le pidió la autorización de los padres, obligatoria por tratarse de un menor, y el trabajo se hizo sin la presencia de un profesional médico. Pese a eso se le indicó por escrito, en un papel de fotocopia sin ningún membrete, seguir una dieta líquida por 48 horas y hacerse buches con un medicamento antiinflamatorio", dijo en aquel momento el padre a un diario local.

"Afortunadamente -relató el padre del menor- mi hijo no sufrió ningún tipo de consecuencias físicas, y el aro en cuestión se lo haré quitar inmediatamente. Pero lo más indignante de esto es que esta gente, por 30 pesos, promueve entre los chicos algo muy grave como es la desobediencia a la autoridad de los padres".