Los hombres deberían darle las gracias al tenis ruso. La mujeres más hermosas con raqueta en mano nacieron en esas frías tierras. Anna Kournikova supo llevar esa corona alguna vez, pero sus limitaciones técnicas hicieron que fuera eclipsada por María Sharapova. Pero la siberiana ya tiene una nueva competidora: Elena Dementieva, quien para muchos hace los méritos suficientes para superar a la actual número dos del ránking.
Sharapova es hoy por hoy la comandante de la tropa rusa que inunda el top ten con cuatro jugadoras. La bella María bate récords de ganancias que llegan desde afuera del tenis: sus contratos para campañas publicitarias son millonarios y bailan al compás de los buenos resultados.
Pero la sensual Sharapova, cuyos gemidos orgásmicos han decorado hasta los ringstones de los celulares, no está sola: Dementieva amenaza su reinado. Otra vez, se trata de una rubia que además juega bien. Y si bien no grita como María, ni logra mostrar su nivel técnico, su talento le basta como para ser número seis del mundo y tener expectativas de llegar a la final del US Open. Tendrán ambas la posibilidad de batirse a duelo nada menos que en Nueva York.
Entre ellas no media una buena relación. Desde que Sharapova consiguió la gloria en Wimbledon el año pasado, los celos entre sus compañeras aumentaron. Y la primera que rechazó comparaciones fue la propia Dementieva: "Algunas veces nos vemos (en los torneos) pero prácticamente nunca hablamos. Ella creció en Estados Unidos y también se entrena allí, por lo que no tenemos nada en común", dijo la chica nacida en Moscú, que el próximo 15 de octubre cumplirá 24 años.
Es que Sharapova vive desde hace algunos años en Florida, EE.UU., donde pasó por la Academia de Nick Bolletieri, que le imprimió el sello a su juego. Muchos criticaron entonces su decisión a emigrar tan pequeña hacia tierras norteamericanas.
La historia entre ambas se cruzó varias veces: las estadísticas dicen que Sharapova se impone a Dementieva 3-1 en partidos. El último encuentro entre ellas fue en Zurich el año pasado, donde la siberiana ganó 4-6, 6-2 y 6-3. Además, la siberiana tiene diez títulos con apenas 18 años, mientras que la moscovita suma cuatro.
Pero la pregunta que muchos ya se hacen entra en un terreno demasiado embarrado de subjetividades: ¿Quién es la más linda? ¿María o Elena? Algunos (y algunas, también) dirán que Sharapova es más sensual, más sexy. En cambio, otros destacarán la belleza del rostro de Dementieva, la elasticidad de su figura. Muchos argumentarán que, a la perfección, María le agrega sus gritos. Será muy difícil descifrar algo concreto en esta analogía.
En lo único que prima cierta unanimidad es que ambas son las más lindas del WTA Tour. A Elena no le gusta: ?No estoy contenta por que me digan la ?Lolita del Tenis?. Quiero sobresalir por lo que soy dentro de la pista y no fuera de ella?. A María no le importa, sabe que mientras pelea por despojar a Lindsay Davenport de la cima del ranking, su cuenta bancaria suma ceros gracias a su sensualidad.
La divinidad rusa hace estragos en el circuito: Elena y María son mejor muestra. Una final las puede enfrentar y la platea masculina tendrá con qué entretenerse. Es que muchos pagarían por tenerlas juntas. En una cancha, claro.