El depuesto dictador iraquí Sadam Hussein hará frente el próximo 19 de octubre al primero de los juicios que tiene pendientes por crímenes contra la humanidad, defendido por un nuevo equipo legal que aún no eligió.
Junto a Sadam comparecerán otros siete altos cargos de su régimen, entre los que destacan su vicepresidente Taha Yasin Ramadán y su hermanastro Barzan Brahim al-Hasan, antiguo director de los Servicios Secretos.
La fecha definitiva fue elegida en consideración al proceso político en Irak, admitió ayer el vocero del actual Gobierno de ese país, Laiz Kubba.
Cuatro días antes, los iraquíes están convocados a las urnas para decidir si aceptan o rechazan el borrador de la nueva Constitución, consensuado por chiíes y kurdos con las objeciones de la comunidad suní, fiel al déspota.
Kubba precisó, asimismo, que Sadam Hussein será juzgado en virtud del artículo 12 de la máxima ley, referida a crímenes contra la humanidad, pero por uno solo de los numerosos delitos que se le imputan: la muerte de 143 personas en la localidad de Al-Duyail, a unos 60 kilómetros al norte de Bagdad, en 1982.
"Existen todas las pruebas pertinentes" para la instrucción del
caso por esa matanza, cometida después de que el entonces presidente
iraquí sufriera un fallido intento de asesinato al pasar por esta
localidad, agregó.
Al parecer, el Tribunal Especial que juzga a Sadam tiene en su poder documentos y testimonios incriminatorios que certifican que 96 personas, entre ellas mujeres y niños, fueron ejecutadas de forma sumaria en el mismo pueblo en las horas siguientes al atentado, y que el resto perdió la vida al ser torturadas.
Además unos 400 habitantes del pueblo fueron deportados a la región meridional de Samawa, en pleno desierto, y la mitad de ellos permanecieron presos durante cuatro años sin que se formulase cargo alguno.
En caso de ser hallado culpable, el dictador y sus colaboradores podrían ser condenados a morir ahorcados.
A Sadam Husein se le acusa igualmente de otros delitos similares, como la masacre en 1988 de miles de kurdos en la ciudad septentrional de Halabya y la brutal represión del alzamiento chií en el sur.
Sin embargo, el Tribunal Especial reconoce que no posee aún documentación suficiente para emprender la instrucción de ambos casos.
El anuncio de la fecha para el primero de los juicios coincidió ayer con la noticia de que Sadam aún busca un nuevo equipo de abogados para su defensa.
Raghad, la hija mayor del ex presidente iraquí, "preparó una larga lista con los nombres de prominentes abogados tras mantener intensas consultas con expertos en varios países árabes", declaró desde Ammán Isam al-Ghazaui, uno de sus antiguos letrados.
"Esta lista será entregada próximamente al presidente por su abogado iraquí Yalil al-Duleimi. El mismo decidirá quién le defenderá, y cuando lo haga se harán públicos los nombres de los elegidos", precisó.
La familia del ex dictador iraquí decidió meses atrás prescindir de los servicios de un grupo de unos 1.500 abogados de varios países árabes y no árabes que se habían presentado voluntarios para defenderle.
Entre ellos destacan las figuras el ex fiscal general de los Estados Unidos Ramsey Clark, el antiguo ministro francés de Exteriores Roland Dumas y el ex presidente argelino Ahmed Ben Bella.
Sadam Husein fue capturado en diciembre de 2003 cerca de su ciudad natal de Tikrit, y desde entonces está recluido en un centro de alta seguridad que vigilan las tropas norteamericanas en el antiguo aeropuerto de Bagdad.