EFE.- "Existen ciertas fuerzas que desean el caos, pero no lograrán su objetivo. Se niegan a aceptar que no podrán ampliar el territorio del conflicto de Chechenia a Ingushetia", declaró Murat Ziazikov, presidente ingush, poco después del ataque.
Ziazikov aludía a los separatistas chechenes que han realizado con éxito en los últimos meses varias incursiones en Ingushetia y Daguestán, como parte de un plan para incendiar todo el Cáucaso Norte, provocando el desconcierto entre las fuerzas federales.
El primer ministro ingush, Ibrahim Malságov, resultó herido en un atentado con bomba perpetrado ayer a las 14:15 hora local (10:15 GMT) cerca de su domicilio en Nazrán, capital de esta república, cuando se dirigía al trabajo.
Malságov fue internado en el hospital, mientras uno de sus guardaespaldas murió y otros dos resultaron heridos por la explosión de dos artefactos cerca del mercado municipal de Nazrán al paso de su coche oficial escoltado por dos vehículos policiales.
"La vida del primer ministro no corre peligro. Malságov sufrió una leve conmoción cerebral y desgarros en la espalda, el muslo y la pantorrilla", señaló Magomet Alisjanov, ministro de Sanidad ingush.
"Está consciente y no tendrá que pasar por el quirófano. Los terroristas no han logrado su objetivo", agregó.
Las esquirlas y la metralla también causaron heridas leves a varios transeúntes.
Las dos bombas, "equivalentes a tres kilogramos de trinitrotolueno", fueron activadas por control remoto con un intervalo de 10 segundos y estaban colocadas a una distancia de 10 ó 15 metros una de la otra, informaron fuentes policiales.
Al parecer, añadieron, la primera explosión, de baja potencia, estaba destinada a distraer la atención de la escolta y fue la segunda la que alcanzó al vehículo del primer ministro.
Malságov, de 44 años, fue designado primer ministro el 30 de junio pasado después de haber ejercido el puesto de ministro de Construcción desde enero de 2003.
"Las explosiones fueron concienzudamente preparadas por terroristas. Hemos encontrado gran cantidad de tornillos y tuercas en el lugar de las explosiones", señaló Bashir Aushev, secretario del Consejo de Seguridad ingush.
Este es el segundo atentado en Ingushetia esta semana, ya que el martes una persona murió y dos policías resultaron heridos por la explosión de una bomba casera en un hospital en Nazrán.
El Presidente ingush, que asumió "todo el poder de la república en sus manos" tras el atentado, informó de que las autoridades locales han adoptado todas las medidas de seguridad en "los centros escolares".
Ziazikov, que sufrió un atentado terrorista contra su vida en abril de 2004, mantuvo ayer una conversación telefónica con el representante del presidente ruso en el distrito federal Sur, Dimitri Kozak.
"No son necesarias tropas adicionales y nadie se propone un aumento de la presencia militar en la república. El pueblo ingush está más unido que nunca a la hora de condenar estos intentos de desestabilización", señaló Ziazikov.
El líder ingush vinculó este atentado con el ataque perpetrado por medio centenar de guerrilleros chechenes en junio de 2004 contra el arsenal del ministerio del Interior en Nazrán, operación que dejó un centenar de muertos.
El principal comandante de la guerrilla chechena, Shamil Basáyev, reivindicó esta operación, en la que los separatistas se apoderaron de unos "700 fusiles automáticos, más de 800 pistolas y cerca de un millón de cartuchos".
Gran parte de este arsenal fue utilizado en septiembre pasado durante la toma de rehenes en la escuela noroseta de Beslán, cuyo trágico desenlace dejó un total de 331 muertos.
Estas operaciones han levantado una sombra de duda sobre el control real de las fuerzas rusas sobre el Cáucaso Norte, donde miembros de las fuerzas de seguridad chechenas, ingushes y daguestaníes han sido detenidos por colaborar tanto con las mafias como con la guerrilla.
Las autoridades prorrusas de Chechenia condenaron ayer el atentado contra el primer ministro y ofrecieron a Ingushetia la ayuda de sus fuerzas de seguridad en el combate contra el terrorismo en el Cáucaso Norte.
"Los acontecimientos de los últimos meses en Ingushetia demuestran que los terroristas intentan extender sus operaciones a esta zona y provocar el pánico entre la población", dijo Taus Dzhabraílov, jefe del Consejo de Estado chechén.
Según la prensa rusa, la propagación del terrorismo por todo el Cáucaso Norte es, en buena parte, respuesta a los abusos cometidos por los servicios secretos y militares rusos en su frenética caza de "extremistas islámicos".