El flamante mediocampista de la Selección argentina, Lionel Messi, se mostró decepcionado al reconocer que su primera vez con la equipo mayor de la albiceleste "no fue como soñaba".
Messi fue expulsado por el árbitro alemán Markus Merk a los 90 segundos de haber entrado a la cancha en el partido que Argentina le ganó 2-1 a Hungría, en Budapest.
La jugada que propició la expulsión se produjo en el minuto 63 de partido, en la segunda pelota que tocaba el mediocampista. Messi gambeteó al húngaro Vanczak y, cuando éste lo agarró de la camiseta, levantó el brazo hacia atrás, impactando en la cara de su rival. El árbitro mostró de inmediato la tarjeta roja a Messi y amonestó a Vanczak.
La expulsión generó sorpresa, sobre todo por la expectativa que generaba el debut del juvenil en la Selección mayor, que coincidía con el rival que tuvo enfrente la Argentina cuando Diego Maradona hizo su presentación en el conjunto albiceleste.
En su llegada al aeropuerto de Barcelona procedente de Budapest, desde donde viajó junto con el otro debutante argentino y jugador del Espanyol, Pablo Zabaleta, Messi declaró al diario español Marca: "Lo pasé (al jugador húngaro), él me venía agarrando y yo quería soltarme para intentar seguir y el árbitro interpretó que le había tirado un codazo".
El mediocampista azulgrana reconoció que estaba muy ilusionado con el debut y que, además, en el momento que entró a la cancha "tenía muchos minutos por jugar". Sin embargo, "pasó lo que pasó" y finalmente todo "no fue como soñaba", reconoció el jugador.
Messi se reincorporará hoy a los entrenamientos del Barcelona, en la sesión prevista para esta tarde y que el técnico azulgrana, Frank Rijkaard, llevará a cabo para preparar el partido del sábado contra el Betis, según informa la misma publicación.