La Atlántida, mito y realidad

Geólogos franceses descubrieron una isla sumergida hace 12 mil años por un terremoto y un tsunami cerca de las costas del Peñón de Gibraltar, que sería la tierra descripta por Platón

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Según  un equipo de geólogos franceses de la Universidad de Brittany, en Plouzané (Francia), la Isla Spartel ahora se encuentra unos 60 metros debajo de las corrientes de Gibraltar, pero se estima que hace 12.000 años estuvo sobre la superficie del mar, consignó un cable de la agencia ANSA.

Los nuevos hallazgos publicados en la revista Geology, se suman a la hipótesis de que esa isla inspiró la leyenda de la Atlántida, escrita por primera vez por el filósofo griego Platón hace más de 2.000 años.

La expedición, encabezada por Marc-André Gutscher, descubrió depósitos de sedimentación de 120 centímetros de espesor en el lugar, que permiten suponer que "la isla Spartel fue sumergida por un inmenso tsunami".

"La destrucción descrita por Platón es consistente con la magnitud de un tsunami y terremoto que destruyó la ciudad de Lisboa en 1755, generando olas de hasta 10 metros de altura", afirmó el geólogo.

Para Gutscher, los sedimentos hallados "serían resultado de grandes olas de tsunami provocadas por movimientos de la plataforma marina. La fecha del tsunami que afectó a la Isla Spartel se puede ubicar en los 12.000 años, aproximadamente el mismo tiempo que indica Platón por la destrucción de la Atlántida".

La Isla de Spartel, ubicada en el Golfo de Cádiz, fue propuesta como el origen de la leyenda de la Atlántida en 2001, por el geólogo francés Jacques Collina-Girard.

La misma se encuentra "frente a los Pilares de Hércules", o los ripios de Gibraltar, como describió Platón, al escribir que la Atlántida desapareció debajo del mar "en un solo día y en una sola noche".

Los registros de sedimentación revelan que eventos geológicos como el terremoto de Lisboa de 1755 "ocurren cada 1.500 o 2.000 años".

Sin embargo, el equipo francés escribió en la revista Geology que, debido a la pequeñez de la isla, se hace difícil suponer que allí se desarrolló una civilización como narra la leyenda de la Atlántida.