Justo cuando en la Argentina los árbitros comienzan a utilizar sponsor en sus camisetas, el mediático Pierluigi Collina fue suspendido por la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) por haber firmado un contrato publicitario ?por un millón de euros- con la misma firma que patrocina al Milan. La medida correrá, en principio, para todos los partidos de la serie A.
El italiano Collina, de 45 años, no puede promocionar al constructor de automóviles alemán Opel, ya que la marca de empresa luce al mismo tiempo en las camisetas de los jugadores del Milan, advirtió la Asociación Italiana de Arbitros (AIA).
Pero en realidad lo que se reprocha al árbitro es no haber solicitado previamente la autorización por escrito de la AIA, así como de transferir a la asociación el prescrito diez por ciento de los ingresos.
Sin embargo, la transgresión del reglamento de los árbitros parece ser secundaria, ya que Collina habría ultimado su contrato publicitario, dotado con un millón de euros (alrededor de 1,2 millones de dólares), hace dos meses, en un momento en el que su carrera como árbitro había llegado a su fin tras haber alcanzado el tope de edad, según informó El Mercurio de Chile.
Luego el árbitro recibió el permiso para seguir una temporada más gracias a una autorización especial del presidente de la FIGC, Franco Carraro.
La cuestión central de la polémica es si Collina pierde imparcialidad por el contrato con Opel. El presidente del Milan, Adriano Galliani, lo considera "absurdo".
"No renunciemos por esto al mejor árbitro del mundo", dijo Galliani, que es asimismo jefe de la liga profesional italiana. A fin de solucionar la cuestión, el dirigente propuso que Collina no arbitrara los partidos del Milan.