La verdadera edad del cuerpo

La mayoría de los tejidos corporales se renuevan constantemente, con lo que, en realidad, las personas son más jóvenes de lo que dice el documento

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No importa cuántos años tenga, su cuerpo es mucho más joven. No es necesario someterlo a procedimientos de belleza u operaciones, el organismo se rejuvenece automáticamente.

El hecho de que la mayoría de los tejidos del cuerpo se renuevan constantemente se ha puesto en relieve gracias a un nuevo método para medir la edad de las células humanas, creado por Jonas Frisen. Él sostiene que la edad promedio de todas las células del organismo de un adulto puede ser tan sólo de entre 7 y 10 años.

Esto demuestra que la teoría de que el cuerpo es una estructura permanente es errónea. Constantemente se descartan las células viejas y se generan otras nuevas para reemplazarlas. Cada clase de tejido tiene su tiempo de renovación, que depende del trabajo desempeñado por sus células

Las células que recubren el estómago duran sólo cinco días. Las células de los glóbulos rojos, después de viajar casi 1500 kilómetros a través del sistema circulatorio, sólo duran alrededor de 120 días antes de ser enviadas al bazo.

Hasta los huesos se renuevan constantemente. Se cree que todo el esqueleto humano se reemplaza cada diez años en los adultos, mientras equipos de construcción gemelos formados por células de disolución y de reconstrucción se combinan para remodelarlo.

Frisen, biólogo celular del Instituto Karolinska, de Estocolmo, descubrió que la gente se comporta según su edad de nacimiento debido a que existe una minoría de células de la corteza cerebral que no se renuevan.

Esta disputa sobre la posibilidad de que la corteza cerebral produjera o no nuevas células en algún momento fue lo que indujo a Frisen a buscar una nueva manera de calcular la edad de las células humanas, explicó el diario La Nación.

Las técnicas existentes no son infalibles. Dependen de una rotulación del ADN por medio de sustancias químicas. Frisen se preguntó si no existiría ya una marca natural de antemano, y recordó que las armas nucleares probadas en la superficie de la Tierra hasta 1963 habían inyectado en la atmósfera carbono 14 radiactivo.

Absorbido por las plantas de todo el mundo e ingerido por animales y personas, el carbono 14 se incorpora al ADN celular cada vez que la célula se divide y su ADN se duplica. Casi todas las moléculas de una célula son reemplazadas constantemente, pero no el ADN. Todo el carbono 14 del ADN de una célula es adquirido en la fecha de nacimiento de la célula, el día en que se dividió su célula madre.