El gobierno de España notificó la primera muerte humana registrada en ese país atribuible a Encefaloptía Espongiforme Bovina (EEB), o mal de la vaca loca, a raíz del fallecimiento de una mujer de 26 años que podría haberse contagiado por comer carne de un animal enfermo, consignó la Dirección de Nacional Mercados Agroalimentarios.
El Ministerio de Salubridad de España dijo el viernes pasado que la muerte puede atribuirse a "la enfermedad Creutzfeldt-Jakob" por exámenes histopatológicos "realizados en un hospital de Madrid" sobre muestras de tejidos que también se enviaron a "Edimburgo (Escocia) para su debida confirmación", señaló la información.
La comunicación, difundida por la Dirección dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA), estimó posible que "la víctima haya comido productos animales ricos en tejidos nerviosos, y el mismo animal hubiera consumido alimentos contaminados".
Las autoridades españolas calcularon que la ingesta se produjo el año 2000, antes de que se adoptaran severas medidas para controlar la enfermedad en cuyo caso "el período de incubación fue de entre 5 y 10 años".
La enfermedad es causada por alimentar al ganado con harinas producidas a parir de restos de otros animales infectados por lo que desde hace cinco años la Unión Europea prohibió suministrar esos productos a los rodeos y ajustó las normas de seguridad para limitar las partes del ganado que puedan destinarse al consumo humano.
España notificó 567 casos de EEB en ganado desde 2000 hasta la fecha pero en Europa se registraron unos 184 mil brotes de la enfermedad entre 1980 y 1990 con más de 100 muertes de humanos, la mayor parte en Gran Bretaña donde se originó la infección, por consumir carne vacuna contaminada.
También en Suiza
Un caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), la enfermedad de las vacas locas, ha sido detectado en el cantón helvético de Lucerna, con lo que son ya tres los animales descubiertos en Suiza con esa patología en lo que va de año.
La Oficina Veterinaria Federal informó hoy de que el animal afectado tiene nueve años, lo que quiere decir que nació antes de que estallara la primera crisis de las vacas locas y de que se tomaran las correspondientes medidas de seguridad.
El primero de los casos descubiertos fue el de una vaca sacrificada en el matadero del grupo Bell á Oensingen, en el cantón de Solothurn, al norte del país, y el segundo en Cerlier, en el cantón colindante de Berna.
Los casos de vacas locas en Suiza, como en el resto de Europa, están en constante descenso. Se detectaron 42 en 2001, 24 en 2002, 21 en 2003 y 3 en 2004.