Ahora, para saborear un buen vino no hace falta una copa de cristal. En Mendoza, las heladerías tradicionales decidieron incursionar en el mercado para enófilos y ofrecen helados con sabor a Malbec, Torrontés y Oporto, entre otros.
El helado emblemático es el sabor Malbec, obtenido gracias a las bondades de la cepa insignia de la Argentina.
La tendencia comenzó con el Oporto, que se utilizaba para completar otros sabores como el sambayón, según relata Diario Uno.
Así, los helados también se pueden degustar en restaurantes. Algunas de las empresas que se animaron a los helados exóticos son Ferruccio Soppelsa y Helados de Chacras.
En el primer caso los propietarios sellaron una alianza con la bodega Familia Zuccardi, para ofrecer postres helados con una copa de vino o helados de una cepa.
En el segundo caso, el helado para enófilos conserva el olor, sabor y color de la variedad Malbec.
Para el verano, la heladería Chini ofrecerá un Cabernet en cucurucho y piensan incursionar en el Torrontés. Toda una aventura de sabor.