¿Es hora de plantearse el cambio?

Miles de argentinos expresan su descontento con el trabajo. Mal pagados, aburridos, y con una sensación de impotencia por el miedo a no conseguir otro empleo. Claves y ejemplos de una realidad extendida donde no se consigue el equilibrio entre el ingreso y lo que a uno le gusta hacer

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?Estoy harto de este trabajo?, ?me gusta lo que hago pero me pagan una miseria?, ?gano un buen sueldo, pero la presión es insoportable?.

Estas son algunas de las quejas más comunes de una persona sobre el trabajo que tiene. Y muchas veces ronda el deseo de llegar una mañana y plantarse ante el jefe para decirle: ?Renuncio, me voy, me cansé, tengo otra vida más allá de este lugar...?

Pero en la Argentina, el desempleo todavía es de dos dígitos y aunque las cifras oficiales dan cuenta de una mejora en la demanda laboral, todavía no es fácil tomar la decisión.

El problema es que trabajar a desgano y sin motivación perjudica la salud y para la mente. ¿Cómo detectar cuándo es la hora de cambiar de trabajo?

?Lo que siempre hace el empleado es tratar de buscar un equilibrio entre la motivación y lo económico, en esto que significa trabajar?, explicó a Infobae.com la Lic. Mabel Ethel León, psicóloga laboral especialista en psicodiagnóstico y docente de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA)

Un desequilibrio en las motivaciones de la tarea o en la remuneración percibida, llevarán a una insatisfacción laboral de proporciones y al planteo sobre la posibilidad de un cambio.

La insatisfacción se traduce de manera concreta en síntomas psicosomáticos que, generalmente, comienzan con irritabilidad y malhumor; continúan con contracturas musculares y dolores físicos, insomnio, depresión y en casos muy graves, ataques de pánico.

Ante esas situaciones, plantearse la necesidad de un cambio y pedir ayuda profesional son los pasos recomendados.

Me gusta mi trabajo, pero...

Los gerentes y los profesionales llegan a sus puestos porque invirtieron su tiempo de capacitación para lograr el objetivo de trabajar de ?lo que les gusta?. ?Estudiaron determinada carrera, se especializaron, hicieron cursos y, en fin, se desempeñan en el rubro y lo disfrutan?, explicó León.

Estas personas tienen dificultades para ?decirle que no? al trabajo, o por lo menos, les cuesta mucho más. ?Se juegan en ese caso, distintas cuestiones, hasta ?técnicamente hablando- narcisísticas que hace que tiendan a responder a todas las tareas que se le piden, que trabajen tiempo de más?, explicó León.

En estos cargos es común observar que el profesional realiza muchas más tareas que las que debería, y se encuentra en momentos abrumado y cansado física y mentalmente. Pasan más de 12 horas en su lugar de trabajo, adoptan tareas que podrían delegar en sus subordinados y su grupo lo ve como alguien imprescindible.

?Cuando el empleado observa la dinámica de funcionamiento del grupo de trabajo, puede aplicar el siguiente dicho: ?una vez es casualidad, dos es tendencia? explica la especialista. Si el trabajo tiene esta dinámica, la persona se agota, vive para su trabajo y no ?de su trabajo?, y hasta hiere sus vínculos familiares.

?Hay veces que, uno se encuentra con una persona que ocupa un cargo gerencial o intermedio y que tiene que realizar tareas que corresponden a su cargo y a varios otros. Por ejemplo, un ingeniero químico en una empresa en expansión que tiene que encargarse de su tarea profesional y además de las de una secretaria, mandar un fax, atender un teléfono muestra que la empresa está mal administrando sus recursos humanos?, dijo León.

?Esa persona, si no cambia la situación, si tiene un exceso de trabajo y la empresa no distribuye el esfuerzo contratándole, por ejemplo, un ayudante, por igual o un poco más de sueldo, se va a ir?, dijo la especialista.

No soporto este trabajo, pero me pagan bien

Esta realidad de unos pocos es la más compleja a la hora de tomar la decisión de dejar el trabajo, sobre todo en los hombres, generalmente como sostén de hogar.

Pero la necesidad de cambio debe plantearse, porque los problemas vendrán, tarde o temprano.

El aparato psíquico siempre buscará la ecuación en la que pueda lograr el máximo placer y beneficio posible.

?Hay otras motivaciones, además de lo económico, que tienen que ver con el gusto por lo que se hace, con el clima de trabajo, con la ideología que circula en la organización empresarial, que siempre, es un sistema social?, dijo.

Generalmente, los empleos bien remunerados exigen una capacitación y formación especial, por lo tanto, para la empresa es importante contar con ese recurso. Desde el trabajador, el principal obstáculo a vencer en ese caso es el miedo.

Efectivamente, si la capacitación y entrenamiento son reconocidos económicamente, el temor a vencer es el de uno mismo, porque hay otras alternativas para los que se destacan en una organización. Por lo tanto, el mejor paso que se puede dar es estar convencido de que las habilidades serán reconocidas por otros, y con esa certeza encarar la búsqueda de un nuevo trabajo.

Ocho horas de ocio, 8 de trabajo y 8 de descanso

La fantasía de muchos es suponer que al escalar en la carrera profesional, cuando las expectativas de ingreso son satisfechas y se está trabajando en lo que uno soñaba, habrá tiempo para relajarse.

Pero la realidad suele contradecir este ideal. La clave de todo ser humano que se desenvuelve en este tiempo, será equilibrar su vida y vencer el desafío de saber priorizar sus obligaciones.

El trabajo es fundamental, pero la familia y los afectos también, el tiempo para descansar y el ocio resultan prioritarios para recuperar las energías que permitan un rendimiento laboral destacado.


Andrea Sambuccetti
andreas@infobae.com


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