Un Gatti que da vergüenza: "Los chinos son pelotudos"

En su habitual columna en un diario español, el ex arquero de Boca atacó al público de ese país por su fanatismo con la visita del Real Madrid

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Hugo Loco Gatti
Hugo Loco Gatti

El ex arquero Hugo Orlando Gatti, de 60 años, tuvo una descalificadora apreciación sobre el público chino al calificarlo de ?pelotudo? por su desborde ante la presencia del equipo español de Real Madrid en Pekín.

El periodismo y el público en general en China asediaron desde su llegada a Pekín a los jugadores del Real Madrid, quienes participan de una gira.

Hasta una calle de China de Pekín lleva desde ayer el nombre del equipo español y los jugadores dejaron las huellas de sus manos en el cemento que formará las aceras de la calle inaugurada, con el fin de dejar un permanente recuerdo de su estadía en la capital china.

En su habitual columna que escribe en el diario deportivo español As, Gatti señaló que "los chinos son así de pelotudos. Se vuelven locos cuando un futbolista pisa su terreno, pero si además es madridista imagínense la reacción".

El ex arquero de Atlanta, River, Gimnasia, Unión y Boca "agregó que para los chinos "ver o tocar a los 'merengues' es volver a nacer; un sueño para toda la vida. Y eso que Madrid lleva dos años sin ganar nada. No quiero ni pensar que pasará si vuelven pronto a conseguir una nueva Liga".

Gatti consideró que el entusiasmo por Real Madrid le recuerda al Santos de Pelé que "maravillaba allá donde iba" y añadió que le preocupa que "los fans parecen esclavos y sirvientes del futbolista. Es algo desmedido. Por otro lado me parece que estos viajes, a pesar de dejar muchos euros en las arcas de Florentino (Pérez, presidente, del Real), funden al jugador".

El ?Loco? analizó que "complican cambios de horarios, de comidas, de hábitos y, sobre todo, el fastidio de andar tantas horas en avión".

Con relación al comportamiento del público chino ante Real atribuyó el tema "a la mediatización de los medios", ya que, dijo, "la televisión trata a los futbolistas como dioses. Los disfrazan y el jugador no tiene culpa alguna, pero tiene que tener los pies en el suelo. De lo contrario, esa drogadicción actual de los aficionados por tocar a sus ídolos puede ser muy perjudicial para estos".

Por último, el ex jugador que, desde hace tiempo realiza análisis que provocan controversias, sentenció: "¡Ojo!, cuando uno se acostumbra a tanto endiosamiento, halago y devoción, la retirada resulta muy dura".