La sensación del mundial juvenil Sub-20 que se juega en Holanda es un pibe habilidoso, que juega en el Barcelona y que en su casa lo llaman ?Pulguita?. Lionel Messi, a quien algunos ya comparan con Diego Armando Maradona, creció de repente y no sólo en términos futbolísticos, sino literalmente hablando, según publica la revista Viva de Clarín.
El chico que nació en Rosario el 24 de junio de 1987, llegó a los 13 años al Barcelona y en esa época medía apenas 1,40 metro. Pero hoy, y gracias a las inyecciones que él mismo debía aplicarse en sus piernas, su estatura es 1,70.
A los 11 años, y a punto de ir a las inferiores de River, le detectaron un problema en sus hormonas que producía el retraso en el desarrollo de sus huesos. Los $900 mensuales que costaba el tratamiento, y que no fueron aportados por ningún club, bastaron para que el padre decida irse a España a probar mejor suerte. Y vaya que la encontró.
Debutó en la primera del club español en octubre de 2004, pero cuatro meses antes ya había vestido por primera vez la camiseta de la Selección juvenil. El argentino, al que le llegaron a ofrecer jugar para el seleccionado español, hoy la rompe en el conjunto de Francisco Ferraro.