Eduardo "Pocho" Vargas, el hombre señalado por Romina Tejerina como su presunto violador y padre de la beba que mató hace dos años, aseguró ayer que "no" violó a la joven, sino que mantuvo con ella "una relación consentida y nada más".
Asimismo, sostuvo que durante "un año, más o menos" entabló una "relación amistosa y más que nada una historia sentimental" con Tejerina cuando tenía 17 años "hasta que se desencadenó esta farsa que inventaron las hermanas y ella".
"Ellos llegaron a vivir al lado de mi casa dos años antes que inventaran toda esta historia, eramos vecinos", recordó Vargas y aseguró que la versión de la violación "es una historia que armaron para salvar lo insalvable".
Vargas, en diálogo con una radio desde su casa de San Pedro de Jujuy, también consideró que "lo que hicieron con esa beba es terrible", en alusión al ataque con 21 cuchilladas que dejó a la niña malherida y le provocó la muerte dos días después en un hospital.
"Claro que no la violé", acotó Vargas y recordó que cuando lo detuvieron "se pidió que se haga un ADN como para saber con certeza lo que se estaba diciendo, pero no se pudo realizar porque hubo otras pruebas antes que todo eso".
Por otra parte, aseguró: "Tuve una sola relación con ella, fue una relación consentida y nada más. Después se armó todo esto".
Vargas, un comerciante de 42 años, también admitió que en ese presunto encuentro "no" se cuidaron con preservativos por lo que estimó que la beba "podría haber sido" suya.
También aseguró que intentó con sus abogados abrir una querella para averiguar si "era posible el parentesco y no nos dejaron entrar en el juicio de ahora", aunque aclaró que fue sobreseído por la justicia jujeña respecto de la acusación como presunto violador.
En ese sentido, insistió con que "la violación no existió" y cuestionó a la prensa nacional por hacerse eco de la versión de la joven para interpretar el juicio por homicidio.
Además, indicó que "la denuncia por violación se hizo un mes después de que ella asesinó a su bebe" y aseguró que "nunca, ni siquiera las hermanas ni los padres, me dijeron que estaba embarazada. Yo me enteré después".
Respecto de la condena de 14 años que se dictó hoy contra la joven, Vargas dijo que "cuando salgan los fundamentos veremos cuáles han sido los atenuantes que han tenido porque en realidad como está calificado todo esto, asesinato agravado por el vinculo, que era lo que pidió la fiscal, se bajó mucho la pena".
"Le tendrían que haber dado prisión perpetua", estimó y advirtió que no "ando festejando por la desgracia de otro, pero a mí, esta gente me arruinó la vida".
Vargas también admitió que estaba dispuesto a reconocer a la beba, porque, dijo, "si me hubieran dado la oportunidad del ADN yo hubiera entrado como querellante en la causa del homicidio, porque acá nadie se preocupó por esa beba que fue asesinada brutalmente por esta gente".