Mark Felt se convirtió en la "Garganta Profunda" por no ser designado director del FBI. Fue quien guió la investigación del caso Watergate que culminó con la renuncia del presidente de EE.UU. Richard Nixon en 1974, reveló el diario
.
Mario Diament, de la Universidad Internacional de La Florida, contó en Radio 10 que a la revista
le costó un proceso de dos años de negociación conseguir la confesión de Felt.
"Tiene 91 años, está retirado, sufrió ataques al corazón, se acerca al final de su vida. Su familia sentía que era necesario contar la historia, y veían la posibilidad de ganar dinero con ello. Negociaron con esa revista que publicó la historia, y tomó de sorpresa al
".
Diament fue consultado sobre el papel del agente por aquellos años en que se descubrió el Watergate. "Los pocos que criticaron al Watergate son viejos funcionarios de (Richard) Nixon, pero para la mayoría es una sorpresa".
Además, contó que en un par de ocasiones su nombre surgió y, de hecho, en una investigación hecha por alumnos universitarios, estos concluyeron que era una de las dos personas que podrían ser Garganta Profunda.
Diament advirtió que no es tanto lo que Felt dijera, sino que su testimonio permitió que la investigación fuera en la dirección correcta, cuando dijo: "Sigan el dinero". Finalmente, Diament recordó que la gente se asombra de cómo un secreto pudo sobrevivir tanto tiempo, y que la investigación de Bernstein y Woodward "estableció reglas de juego sobre cómo debe desarrollarse el periodismo de investigación".
Añadió que Felt ayudó al diario en un momento de relaciones tensas entre la Casa Blanca y gran parte de la jerarquía de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), tras la muerte de su director Edgar Hoover.
Según el matutino, tanto Felt, entonces número dos del FBI, como otros destacados funcionarios del organismo querían que el sucesor de Hoover fuera un funcionario veterano de esa Policía federal.
"El propio Felt tenía la esperanza de ser el siguiente director. Pero Nixon designó en el cargo a un funcionario de la administración, el subsecretario de Justicia, Patrick Gray", dijo el diario.
El escándalo de Watergate comenzó en 1972 durante la campaña reelectoral cuando la Policía detectó a un grupo que había accedido a las oficinas del Comité Nacional del Partido Demócrata en Washington.
El objetivo de la irrupción en el edificio Watergate, en el centro de la ciudad, era instalar escuchas para espiar los planes de los rivales del Partido Republicano. A partir de entonces se produjo la intervención de "Garganta
Profunda" en las investigaciones de los periodistas del
, Bob Woodward y Carl Bernstein. Estas incluyeron revelaciones sobre las maniobras encubiertas del Gobierno de Nixon para espiar y tomar medidas de represalia contra sus enemigos políticos.
Pero el momento más dramático de esa investigación fue cuando los periodistas pusieron al descubierto la intervención personal del presidente para encubrir que su Gobierno estaba involucrado. Finalmente, tras dos años de investigaciones, Nixon presentó su renuncia en 1974 ante una inminente impugnación política en el Congreso.
"Yo soy el hombre a quien solían llamar Garganta Profunda", señaló Felt en la revista Vanity Fair. El secreto que el propio Felt, Woodward y Bernstein, así como el diario, mantuvieron durante más de 30 años se desgranó en pocas
horas del martes.
Tras conocerse el contenido de la revista que se publicará el próximo 14 de junio, la familia de Felt emitió un comunicado en el que lo consideró "un gran héroe" de este país. Poco después, la revelación fue confirmada por el propio diario, incluyendo los dos reporteros que habían prometido que sólo revelarían el secreto tras la muerte de "Garganta Profunda".
Una declaración leída a los periodistas por su nieto, Nick Jones, señala: "La familia cree que mi abuelo, Mark Felt, es un gran héroe de EE.UU. que fue más allá del deber y con gran riesgo personal con el fin de salvar a su país de una horrible injusticia. Esperamos que el resto del país también lo vea así".
Minutos después, en Washington, Woodward y Bernstein admitieron en otro comunicado que "Mark Felt fue Garganta Profunda, quien nos ayudó inmensamente en nuestra cobertura de Watergate".
Felt, quien no proporcionó gran información a los periodistas, pero sí les guió en su pesquisa, les dio un consejo que resultó vital: seguir el rastro del dinero que se pagó a los hombres que irrumpieron en las oficinas demócratas.
En lo que fue un momento histórico de la política de EE.UU., ese rastro condujo directamente a las finanzas de la campaña para la reelección de Nixon.
Jubilado y residente en Santa Rosa (California), Felt indicó en la revista que guardó el secreto hasta el año 2002, cuando se lo contó a su hijo Mark, al que admitió que ser "Garganta Profunda" no era algo que lo llenara de orgullo.
"Nos sentimos aliviados" por el hecho de que por fin se haya develado el secreto, manifestó su hija Joan Felt en California. Añadió que aún a los 91 años su padre goza "de buena salud y piensa llegar a los cien".
Cuando se le preguntó cómo se sentía tras darse a conocer que él fue "Garganta Profunda", dijo: "Está feliz. Se está riendo de oreja a oreja".