La empresa discográfica EMI, la tercera más importante del mundo, anunció hoy que sus beneficios brutos retrocedieron un 13,1 por ciento, hasta 205,75 millones de euros, durante el año fiscal que acabó el pasado 31 de marzo.
La compañía británica atribuyó los malos resultados al retraso de la publicación de los nuevos discos de los grupos Gorillaz, que salió a la venta el lunes, y Coldplay, que no llegará al mercado hasta el próximo 6 de junio.
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EMI también informó de que sus ventas bajaron un 7,4 por ciento en el citado periodo, si bien espera recuperar el terreno perdido con los nuevos trabajos de Gorillaz y Coldplay, muy esperados por el público.
Asimismo, la facturación de la compañía disminuyó un 8,4 por ciento, hasta 2.813 millones de euros, con retrocesos en francia Francia y Alemania y algunas mejoras en Japón y Latinoamérica.
Por contra, la venta de música digital aumentó notablemente hasta 72 millones de euros, en comparación con los 21,9 millones de euros registrados en el ejercicio anterior.
La venta de música digital, subrayó el presidente de la empresa, Eric Nicoli, "hará progresar a la industria con buenos índices de crecimiento en los próximos años".
Tras conocerse estos resultados, las acciones de EMI retrocedían esta tarde un 0,73 por ciento, hasta 239,25 peniques, en la Bolsa de Valores de Londres.