La Argentina Jurásica

Miles de dinosaurios poblaron las provincias. Algunos volaban, otros tenían una fisonomía parecida a un reptil. Casi todos estos hallazgos se pueden visitar

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Los dinosaurios recorrieron casi todo el país. Así parece según los registros hallados en La Rioja, San Juan, Chubut, Río Negro, Neuquen y Santa Cruz, que han guardado celosamente las pruebas en los distintos museos de la Argentina.

Una de las zonas más proliferas en los bichos prehistoricos es la Villa El Chocón, en la confluencia de los ríos Limay y Neuquen. Allí se encontraron los restos del dinosaurio carnívoro más grande del mundo, llamado Giganotosaurus carolinii. El animal medía 14 metros de largo y pesaba unas 10 toneladas.

En las costas del lago Ramos Mejía, también en Río Negro, se hallaron saurópodos, restos de un kritosaurus (extraño animal con pico de pato) y varios cráneos de otros ejemplares.

La zona cuyana también fue tierra de ?saurus?. En el valle de la Luna en Ischigualasto, San Juan, los palentólogos encontraron fósiles del Eoraptor lunesis ?un pequeñín carnívoro- y el Herrerasaurus. Los restos se pueden visitar en el Museo de la Universidad de San Juan. En Talampaya, en la provincia de La Rioja, se encuentra el Riojasaurus.

El parque jurásico se extendió también al sur de Mendoza: allí se encontraron restos más exóticos: un ictiosaurio, que era un reptil similar al delfín, tortugas marinas y algunos ejemplares de pterosaurios, unos reptiles voladores.

La tierra del Presidente también fue cuna de estos animales.

En Santa Cruz se conservan huellas, fósiles y hasta un nido de pichones del Mussaurus, con sus huevitos fosilizados.