Cierran una escuela rural que tiene sólo un alumno

El establecimiento N° 219 de Neuquén deja de funcionar tras una resolución oficial. Su único estudiante, de sólo cinco años, deberá mudarse ahora con su familia para seguir su formación

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Nair Eliel Arévalo fue el único y último alumno que concurrió este año a la primaria de la Escuela Rural de Cura Mallín en Neuquén. Vive junto a su familia en un puesto sanitario con el único ingreso de 150 pesos que cobra su papá del plan laboral.

El edificio prácticamente nuevo albergaba a hijos de mineros que se radicaron en la Cordillera del Viento, a 25 kilómetros de Andacollo y contaba con dos maestras, Mirta Fuentes y Marcela Ponce que oficiaban, además, de cocineras, porteras y colaboraban en todo lo que las pocas familias necesitaban.

La familia del pequeño alumno está pensando en emigrar a otra localidad para que Nair pueda seguir con sus estudios, al igual que lo hiciera su hermana mayor hace un año, cuando terminó séptimo grado.

Ya nada resta en este viejo pueblo minero, todos emigraron, las casas están destruidas. Los trabajadores de la mina se fueron y con ellos todas las posibilidades de desarrollo. Sólo algunas pocas familias quedan, que se dedican a la cría de animales para poder subsistir.

Nair, su mamá Virginia y su papá, mientras arman un bolso con sus pocas pertenencias, miran cómo el viento arrastra el polvo por las calles despobladas hacia un destino tan incierto como el suyo.