La polémica comenzó en 2003, cuando una vicerreina de la Vendimia denunció que las elecciones se hacían ?arregladas? y que debía opinar ?el pueblo?.
Cuando Fernanda Beldarrein dejó el trono mendocino, aseguró que los puestos se elegían previamente y por acomodo político. Así, junto con otras, decidió implementar un site para ser elegidas por la gente.
Después, la polémica continuó entre las soberanas y sus segundas, las virreinas.
María Celeste Mulc, Virreina Nacional de la Vendimia de este año, negó al diario Los Andes ser una segunda y estar ?pintada?, pero advirtió: ?Prefiero ser virreina y tener el cariño de la gente?.
De Beldarrein ni siquiera se animó a opinar, un gesto tal vez de que entre reinas y virreinas no está todo bien.
Además, dudó sobre la representación de las reinas y su potencial. ?La gente no mira quién sabe más de vinos?, aunque descartó que se trate de un simple concurso de belleza.
Además, dudó sobre la representación de las reinas y su potencial. ?La gente no mira quién sabe más de vinos?.