Las insólitas comidas de los papas que se cocinaron en el Vaticano

Los más variados menús se sirvieron sobre la mesa de los Pontífices. Desde una simple polenta, plato favorito de Juan XXIII, hasta anguilas que terminaron con la vida de Martín IV

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Lejos, en algunos casos, de exhibir conductas culinarias recatadas por el carácter de la investidura papal, los pontífices han probado los más variados platos a la hora de abastecerse de alimentos.

Los menús que fueron servidos en las mesa papales han sido motivo de curiosidad para la opinión pública y muy pocas veces han sido revelados .

Por cierto, a lo largo de los dos mil años de historia los hábitos culinarios fueron los más variados e insólitos.

En una nota publicada por el diario El Nuevo Herald, se rescata los gustos alimenticios de los Papas del libro Buon Appetito, Your Holiness: The Secrets of the Papal Table, de Mariangela Rinaldi y Mariangela Vicini,

Martín IV, que pontificó en el siglo XIII, tenía un particular gusto por las anguilas y de hecho se cree que la ingesta de este animal fue causal de su muerte.
En contrapunto, el gusto sencillo también primó en las mesas papales.
Tal es el caso de Juan XXIII quien prefería un simple plato de polenta a la hora de comer.

Pio IX, tenía la hábitos muy rigurosos en cuanto al horario de comida, todos los días almorzaba a las 2 pm, aunque siempre acompañaba su dieta con una copa del mejor de los vinos de Burdeos.

Juan Pablo II , tuvo la necesidad de habituarse a las comidas sobre los aviones aunque le gustaba la comida típica de Polonia, su tierra natal.
Tomaba sopas, y era un apasionado por los diferentes sabores de tés.
En los últimos años, su comprometido estado de salud le impedía probar los platos picantes de Polonia y su dieta se limitaba a quesos , carnes blancas y vegetales al vapor.