?Los calcinaron los quemaron vivos y a uno le dieron hasta 28 puñaladas?, dijo la periodista Verónica Rivero, en Radio 10, en el marco del violento motín en el que murieron trece presos en la cárcel de la ciudad de Coronda, una unidad penitenciaria cercana a la capital de Santa Fe.
?El domingo fue muerto un interno santafesino que fue algo así como un cabecilla. Por lo que esto se vino preparando y fue una especie de venganza. Esta fue la primera parte de la venganza porque los trece que murieron fueron rosarinos. Esto fue una batalla de una gran guerra?, contó la peridodista.
Por la revuelta, hay cinco presos heridos internados: dos están en grave estado internados en el hospital "José María Cullen" debido a profundas quemaduras y dos lesionados de escasa consideración en cuidados intensivos dentro del penal.
Los fallecidos fueron identificados oficialmente como Amelio Mercado, Cristian Heredia, Diego Aguirre, Juan Ortigoza, Carlos Barreto, Walter Gómez, Ramón Valenzuela, José García, Sergio Frías, Fabián Benítez y Juan Díaz. Uno de ellos fue degollado, mientras que los dos presos que murieron calcinados, fueron encontrados abrazados y se trataba de dos hermanos: Ramón y Sergio Duarte.
Los heridos internados en el hospital José María Cullen de Santa Fe son Julio Portella, Jorge Yanuzzi y Luciano Urquiza, en tanto son atendidos en el hospital del penal Pablo Arroyo y Mauricio Ahumada.
Según informaron esta mañana las autoridades del Servicio Penitenciario provincial, el motín finalizó esta madrugada, alrededor de las 5, y cuando se hizo el recuento de presos, se detectó que 13 internos habían fallecido, mientras que los dos guardiacárceles que se encontraban como rehenes de internos fueron liberados.
Todo se debió, de acuerdo con lo indicado por las autoridades de la cárcel y del Servicio Penitenciario local, a una pelea entre presos de las ciudades de Rosario y Santa Fe.
"Hubo una pelea entre presos, un 'ajuste de cuentas' cuando terminó el motín, fuimos a contar a la población y nos encontramos con 13 muertos", señaló el director del Servicio Penitenciario de la provincia, Fernando Rosúa, en declaraciones a la prensa formuladas una hora después del final de la violenta protesta. Dos de los fallecidos fueron quemados y los otros 11 acuchillados.
Horas antes de inicio de la revuelta, ayer por la mañana, se había conocido la noticia de la muerte de un recluso a manos de otros presos, hecho que desencadenó en la violenta revuelta. Se trata de Eduardo Verón, oriundo de la ciudad de Santa Fe, quien falleció el domingo en el hospital José María Cullen de la capital provincial.
Era uno de los "jefes" entre los presos provenientes de Santa Fe y fue asesinado por los rosarinos. La venganza por su muerte habría sido el principal detonante.
La mayoría de los disturbios que suceden en el penal de Coronda tienen su origen en la tradicional rivalidad entre los reclusos de las dos principales ciudades de la provincia, según reconocen las autoridades del Servicio Penitenciario.
Según detalló Rosúa, en medio de la protesta hubo un enfrentamiento feroz "entre presos de las ciudades de Rosario y Santa Fe", que terminó con el trágico saldo de los 13 reclusos muertos. En ese sentido, precisó que todos los presos muertos eran de la ciudad de Rosario.
También las autoridades señalaron que los presos muertos estaban alojados en dos pabellones diferentes de la unidad carcelaria.
El director del penal, Daniel Mansilla, afirmó que se dispuso un refuerzo de las guardias en los pabellones donde se iniciaron los violentos enfrentamientos.
"Se van a evitar posibles revanchas", dijo el director de la unidad carcelaria.
El funcionario también admitió que la cárcel "está superpoblada", ya que "hoy en día hay unos 1.400 internos y no debe superar los 1.000" presos. "Es una cárcel vieja, del año 1935, y hay pabellones que no están en condiciones", reconoció el titular del Servicio Penitenciario santafesino.
No obstante, Jose Luis Benaglia, subsecretario de Justicia de Santa Fe dijo en Radio 10 que "cuando se creó la cárcel tenía esa capacidad, después se crearon más pabellones y ahora hay más capacidad".
Benaglia explicó que "fue un motín de características especiales. Prácticamente no hubo destrozos, se mataron entre ellos. Siempre lo primero que hacen es destrozar".
También aseguró que a la cárcel entra droga. "El domingo fue día de visitas, y casualmente esto ocurrió el lunes. Los familiares se las ingenian para pasarles pastillas u otras drogas", afirmó el subsecretario.
El motín se había iniciado en la víspera, alrededor de las 18.30, en el pabellón número 7 de la unidad penitenciaria de Coronda. Luego, los reclusos tomaron como rehenes a dos guardiacárceles, llevando la tensión al extremo.
En el inicio del motín, los presos habían reclamado, además de mejores condiciones de detención y la agilización de sus procesos judiciales, que fueran mantenidos separados los presos cuyo origen era la ciudad de Rosario de los de Santa Fe.
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