Arnaldo Otegi, portavoz de Batasuna, anunció ayer que pedirá el voto en las próximas elecciones regionales vascas para el Partido Comunista de las
Tierras Vascas (PCTV).
Otegi hizo este anuncio en una rueda de prensa en la ciudad vasca de San Sebastián, en la que aseguró que la coalición radical retirará todas las denominadas "listas blancas" que ha presentado a esos comicios, que tendrán lugar el próximo 17 de abril.
Las "listas blancas" son candidaturas que cumplen la legalidad pero en las que se sospecha que figuran personas vinculadas al entorno de la ilegalizada Batasuna.
El Partido Comunista de las Tierras Vascas PCTV, una formación desconocida en el País Vasco hasta estos comicios, irrumpió en el panorama electoral de esa región al ofrecerse la pasada semana para asumir el proyecto de otro partido, Aukera Guztiak, que fue ilegalizado por la Justicia por su vinculación con Batasuna.
Apenas unas horas después de ser ilegalizada Aukera Guztiak, la portavoz del PCTV, Maite Aramburu, ofreció sus "listas electorales legales" a las formaciones ilegalizadas.
Este partido se ha negado a condenar de forma expresa la violencia terrorista de ETA, lo que ha provocado que algunas formaciones políticas pidan que se tomen medidas judiciales para ilegalizarla.
El Gobierno español ha señalado, sin embargo, que no existen pruebas reales sobre la relación del PCTV con Batasuna y otras formaciones del entorno de ETA, aunque anunció que si se encontrara alguna vinculación la fiscalía del Estado tomaría medidas al respecto.
El 17 de marzo de 2003, el Tribunal Supremo español acordó la ilegalización de la coalición independentista Batasuna conforme a la Ley de Partidos Políticos vigente en el país al considerar que era el brazo político de ETA, cuyas acciones terroristas nunca ha condenado.
El panorama
La campaña de las elecciones regionales del 17 de abril en el País Vasco llegó hoy a su ecuador con los nacionalistas como claros favoritos y la incógnita sobre la influencia que tendrá el voto de los independentistas radicales.
A una semana de los comicios, la coalición del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Eusko Alkartasuna (EA) sigue en cabeza en la preferencia de voto de los vascos, lo que le permitiría seguir en el poder, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
Los nacionalistas obtendrían entre 34 y 35 diputados (uno o dos más que en la actualidad) en la cámara vasca, que tiene 75 escaños, y podrían disponer de los 4 diputados que lograría la coalición de mayoría comunista Ezker Batua-Izquierda Unida (EB-IU).
Se produciría así una reedición del llamado "tripartito", que ha gobernado el País Vasco en los últimos cuatro años, con el Partido Socialista (PSOE) y el Partido Popular (PP) en la oposición.
Según el sondeo preelectoral del CIS, los socialistas conseguirían 19 escaños, una significativa subida frente a los 13 actuales, y los conservadores obtendrían entre 16 y 17 diputados, dos o tres menos que en la legislatura anterior.
La estimación del CIS otorga un escaño a Aralar, plataforma nacionalista de izquierdas, y calcula que habría un 8,5 por ciento de votos a "otras candidaturas" sin especificar.
Ese porcentaje de voto puede resultar decisivo en la composición final de la cámara vasca, en la que Batasuna busca la manera de mantener su presencia, aunque sea de manera indirecta.
La mira sobre ETA
La campaña electoral transcurre también con un ojo puesto en ETA, que tradicionalmente no ha cometido atentados durante las campañas electorales para no perjudicar a su brazo político.
ETA no ha cometido ningún asesinato desde mayo de 2003, pero se ha mantenido presente en los últimos meses en toda España con la colocación de coches-bomba contra intereses económicos y estratégicos, desmintiendo así los rumores de una eventual tregua.
En cualquier caso, la actual carrera a las urnas se está desarrollando en un clima de menor crispación que el habido en la campaña de 2001, y los candidatos accedieron por primera vez en la Historia de las elecciones vascas a celebrar un debate televisado.
La campaña ha estado marcada también por la muerte del Papa Juan Pablo II, que provocó la suspensión de los actos programados el pasado 3 de abril, y por la petición del Sinn Fein, Gerry Adams, al Ejército Republicano Irlandés (IRA) para que abandone las armas.
Si los nacionalistas logran la victoria que les auguran los sondeos, su principal objetivo será impulsar el proyecto soberanista del actual "lehendakari" (presidente vasco), Juan José Ibarretxe.
El presidente vasco se ha comprometido a consultar a los ciudadanos sobre su proyecto para reformar el actual marco político y convertir esta región en un "estado libre asociado" a España.
El proyecto, conocido como "plan Ibarretxe", fue aprobado por el parlamento regional vasco en diciembre pasado y rechazado dos meses después por el Congreso de los Diputados (cámara baja española).