¿Por qué no hubo gente sobresaliente desde los ?40 hasta la fecha, como se plantea en el prólogo de su libro?
?Desde 1940 a la fecha no han faltado, en nuestro país, personalidades sobresalientes. Es más: han sobrado. Sólo que su presencia y su acción nunca trascendieron lo individual. Cuando digo que estuvimos faltos de una generación de notables, apunto al hecho de que, colectivamente, los argentinos no supimos converger en torno de unas pocas cuestiones de Estado, algo que sí superaron generaciones anteriores.
?¿Cuáles son las ?excepcionalidades? de las que ud. habla?
?Siempre en la historia uno puede encontrar ?etapas?. Ahora bien: en menos de doscientos años, escogiendo como fecha inicial el 25 de Mayo de 1810, la historia de la Argentina puede resumirse en una palabra: excepcionalidad, tomando esta palabra menos como adjetivo que como algo no ordinario
?¿Por qué la cuarta excepcionalidad argentina es de ocaso y no logra despegar?
?En el último capítulo sostengo que nuestra decadencia es también excepcional. ¿Por qué?
- Porque semejante retroceso no estaba en los planes de nadie. De ningún país del mundo se dijo entre 1910 y 1940 lo que de la Argentina. Todos, desde Anatole France a Teodoro Roosevelt y desde Collin Clark ?Premio Nobel de Economía? a Paul Samuelson, imaginaban un gran futuro para nuestro país. La decadencia de una nación siempre es producto de lo que cabría definir como causalidad interdependiente. No hay un responsable ni tampoco una fecha emblemática que puedan rastrearse en el pasado para comprender el fenómeno del ocaso nacional. Nuestro fracaso es colectivo.
?¿No es la clase dirigente la que fracasó en los últimos años?
?Sí, la principal responsabilidad recae en ellos. Pero en los últimos sesenta años la Argentina careció de clases dirigentes capaces y la sociedad, en general, demostró una mansedumbre y una capacidad de acostumbramiento a la decadencia que me inducen a pensar en un ?fracaso colectivo?.
?¿Cuál cree usted que debe ser la próxima excepcionalidad argentina para salir del fracaso colectivo que plantea en su libro?
?¡Ojalá lo supiese! Remontar esta decadencia que, a mi juicio, lleva seis décadas no será fácil. Sin embargo, no hay nada escrito ni predeterminado en la historia. Así como en treinta años la llamada Generación del ?80 transformó un desierto en un vergel, así también podemos nosotros repetir esa hazaña. Las naciones no nacen predestinadas al éxito ni al fracaso.
?¿Qué condiciones deben darse para que ello ocurra?
?Tomar conciencia de la crisis endémica que sobrellevamos desde hace años. Asumir que no es una crisis coyuntural sino estructural. Eso es lo primero: reconocer nuestra enfermedad. Luego es fundamental reconstruir las instituciones. Mientras el poderoso de turno sea más importante y tenga más poder que las instituciones, no tendremos chances. Y también los argentinos debemos darnos cuenta de que no es posible ideologizar todos los problemas y que es imprescindible converger sobre esas pocas cuestiones de Estado.
Laureano Pérez Izquierdo
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