Un ritual a base de arroz predijo el terremoto en Japón

Durante la ceremonia, un santuario sinoísta advirtió sobre la posibilidad de un sismo en el archipiélago, cinco días antes de que aquel se presentara causando destrozos

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Una taza de caldo de arroz fue puesta a secar el 26 de febrero en el altar del antiguo santuario, construido hace 1.200 años en la isla de Kyushu, y un adivino lo examinó el 15 de marzo para interpretarlo conforme a la tradición.

"Este año fue un buen caldo, brillante en la superficie y sin demasiado moho. Pero vi una resquebrajadura inusual", dijo el jefe religioso del santuario, Masahiro Higashi.

Un muerto y alrededor de 400 heridos y contusos provocó el violento sismo de 7 grados de magnitud en la escala de Richter.

La víctima fatal es una mujer de 75 años que residía en la ciudad de Fukuoka y que quedó atrapada bajo un bloque de cemento que se desprendió de su casa, y falleció en el hospital al que había sido ingresada, según el reporte médico citado por la agencia ANSA.

Cerca de 400 personas resultaron heridas a causa del sismo, de las cuales al menos 20 se encontraban en graves condiciones.

El terremoto, de 7 grados de magnitud en la escala de Richter, se registró a las 10.53 hora local (1.53 GMT) en el noroeste de la isla de Kyushu, lo que desencadenó una alarma por un posible tsunami.

Hace cinco meses se produjo un fuerte sismo de 6,8 grados en la escala de Richter, que afectó a la región centroccidental de Niigata, sobre el mar del Japón, 250 kilómetros al noroeste de Tokio, y que dejó como saldo 40 muertos, 3.000 heridos y unos 100 mil evacuados.

El temblor provocó serios daños en edificios y demás infraestructura, informaron fuentes de los servicios de ayuda, en tanto un hombre de 56 años se lanzó desde el segundo piso de su casa, presa del pánico y fue internado con graves fracturas en la cadera.

El sismo tuvo como epicentro una región del mar del Japón situada a 70 kilómetros de la costa y a una profundidad de 9 kilómetros, en el estrecho de Tsushima, entre territorio japonés y de Corea del Sur, a unos 1.000 kilómetros al sudoeste de Tokio.

Un portavoz del Ente sismológico japonés aseguró que la región donde se produjo jamás había sido golpeada por un evento de esta magnitud.

La región del Kyushu es una zona no considerada hasta ahora de alto riesgo, a pesar de estar situada en un archipiélago que se encuentra entre las regiones más sísmicas del planeta, ya que está en la confluencia de tres placas tectónicas, indicó ANSA.

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