Carlos estuvo a punto de cancelar su boda

El príncipe de Inglaterra estuvo a muy poco de suspender su casamiento con Camilla Parker Bowles, en virtud del revuelo armado por los preparativos. Ella, tenaz, logró disuadirle

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Según informó el periódico ?Sunday Express?, el príncipe Carlos de Inglaterra estuvo a punto de cancelar su boda con Camila Parker Bowles, en virtud del revuelo armado por los preparativos.

La propia Camilla tomó el mando de la situación, ante el temor de que el heredero del trono británico no pudiese superar el estrés.

Un portavoz real desmintió este fin de semana, por otro lado, los rumores en el sentido de que la pareja estaba considerando la posibilidad de no casarse en el Ayuntamiento de Windsor sino trasladar a Escocia la boda civil, programada para el 8 de abril.

Fuentes próximas al príncipe de Gales dijeron que estuvo "muy deprimido por toda la farsa montada en torno a su boda" y cree que hay una conspiración general contra su persona.

El último episodio de lo que Carlos ve como farsa son los rumores que corrieron sobre la posibilidad de que su padre, el duque de Edimburgo, vaya a perderse la boda por culpa de un compromiso en Alemania que tiene el mismo día.

Felipe de Edimburgo tiene que asistir a un acto privado el mismo día 8 de abril, y confía en que un avión de línea le permita regresar a tiempo para ser testigo de la bendición de la pareja en el castillo real de Windsor, después de la boda civil en el Ayuntamiento local.

Un funcionario de palacio afirmó, sin embargo, este fin de semana que "el duque de Edimburgo asistirá definitivamente a la boda del príncipe Carlos".

El "Sunday Express" señala en otra información que Carlos y Camilla podrían haberle ahorrado al contribuyente británico cientos de miles de libras (cientos de miles de euros/dólares) en medidas de seguridad si hubiesen decidido casarse en el castillo real de Balmoral, en Escocia.

La decisión de celebrar el matrimonio en Windsor, que sólo generó problemas al tener que trasladar la boda civil del castillo al Ayuntamiento, asombró a muchos en Balmoral.

En Balmoral, Carlos y Camilla podrían haber contraído matrimonio en una ceremonia religiosa que habría oficiado el párroco de la iglesia local de Crathie, perteneciente a la Iglesia de Escocia, o en el propio castillo.

Dado que la Iglesia de Escocia permite casarse de nuevo a los divorciados, como es el caso de Camilla, la iglesia de Crathie fue elegida para la anterior boda de otro miembro de la familia real, la princesa Ana, con Timothy Lawrence.

Además, con una boda en Escocia se habría resuelto otro motivo de polémica: la decisión de no celebrar el matrimonio en el castillo de Windsor porque de ese modo se abrían las puertas a la celebración de bodas civiles de plebeyos en ese mismo recinto.

En Escocia, las autoridades pueden conceder una licencia para la celebración de una boda en un lugar y día precisos sin tener que hacerlo extensivo a otros.