Nancy Cartwright posa junto a un dibujo de Bart Simpson y compara. "Me decís si me parezco a él", se pregunta la actriz menuda de pelo rubio, en la universidad de Oakland. "Bueno, tengo casi cuatro veces su edad. Tengo mejillas rosadas y no tengo mi cabeza con puntas... pero soy Bart Simpson".
La multitud aplaudió, rió y se sorprendió al mismo tiempo. No hubo clases por la conferencia de Cartwright, el ser humano de carne y huesos que da a Bart voz, ánimo, tono y aliento. Son 17 temporadas de la serie para ella, y no es para menos el fanatismo.
Sobre su vocación, dijo que ama hacer distintas voces. Comenzó a los ocho años con el asunto de ponerle voces a los dibujos animados. "Es un sentimiento extraño ser una celebridad anónima", confió.
Cartwright es madre de un chico de 13 años y de una chica de 15, y de niña volvió locas a las maestras. La traviesa alma de Bart hacía en el aula efectos de sonido de cualquier tipo para espantar o distraer. "Hice cosas como un barco a motor y una mezcladora de cemento. No era algo como el payaso de la clase pero sí me divertía haciendo efectos de sonido".
El punto clave de su carrera fue haber ido a la radio de la Universidad de Ohio. Un productor de Warner Brothers le dio una tarjeta. Ella le escribió, para pedir trabajo en el departamento de Animación. Meses después, Cartwright tuvo respuesta de Daws Butler, veterano de la animación en Hanna-Barbera.
La empezó a entrenar por teléfono y luego personalmente. La introdujo en el mundo de los productores de Hanna-Barbera y comenzó a audicionar para papeles de dibujitos. "Mi primer trabajo fue con la voz de Gloria en Riky Ricón. Empecé a trabajar en la industria y dejé la escuela, pero nunca dejé de trabajar desde entonces".
En 1987 fue invitada para hacer la voz de Lisa Simpson, pero le gustó más la descripción de Bart y se probó para ese personaje. Fue la decisión de su vida. El resto, es conocido.
Tiene ahora su propia productora de animación para NASCAR.com, y además espera Simpsons La Película, ahora en preproducción.
El alma auditiva de Bart dio un consejo muy especial: "Tienen que tener su propia pasión y hacer sus sueños reales. Les quiero dar el coraje para que hagan todo lo que amen hacer, aun si no podés vivir de lo que amás, tenés que tener un espacio para eso".