Señoras de entre los 50 y 70 años componen el 20 por ciento de las mujeres que se prostituyen en plazas y parques de Sao Paulo para ayudar económicamente en sus hogares y son el correo ideal para el tráfico de drogas, según informa hoy el diario "O Globo".
Vestidas con trajes discretos y poco maquillaje, muchas de ellas trabajan en la calle con el consentimiento de sus maridos y alternan esta ocupación con el cuidado de nietos, según testimonios obtenidos en tres conocidas áreas populares del centro de Sao Paulo.
"Soy casada y mi marido sabe lo que hago. Lo que importa es que gano más que él", dijo al matutino una mujer de 57 años.
La Pastoral de la Mujer Marginada, institución ligada a la Archidiócesis de Sao Paulo, afirmó que la crisis económica en el país empuja cada vez a más mujeres ancianas a la práctica de la prostitución y las ha convertido en mano de obra ideal para el tráfico de drogas.
En este último caso, agrega, los traficantes han advertido que una mujer anciana pasa inadvertida para las autoridades en operaciones de rastreo y seguimiento de narcotraficantes.