Andrea, el príncipe hippie, hijo de Carolina de Mónaco y del italiano Stefano Casiraghi (fallecido en 1990 en un accidente náutico), es otra vez el centro de las miradas: su noviazgo con la multimillonaria colombiana Tatiana Santo Domingo, y su cambio de look, el cual lo hace ver casi como un vagabundo, es tema de otro escándalo en la realeza europea.
Vestido con una larga campera color verde, muy parecida a las que usaba su padre de adolescente, pantalones, zapatillas y un suéter de cuello alto, se le vio en el mes de diciembre por las calles de Montreal, Canadá. El joven Casiraghi, de 20 años de edad, pretende, cuando termine sus estudios en el Lycée Jeanne D`Arc, en Francia, trasladarse a esta ciudad para cursar la carrera de ciencias políticas en la Universidad de Montreal.
Quienes lo conocen dicen que aunque físicamente no se parece demasiado a su padre, su estilo es el mismo; de hecho el aspecto que "lució" durante su estancia en Canadá se debe a una imagen que encontró en la casa de sus abuelos paternos, en Montecarlo. En dicha foto se ve a un Stefano adolescente con la melena recogida por un pañuelo en la frente.
Su abuela, Fernanda Casiraghi, reveló durante una entrevista cómo ocurrió el hallazgo de su estilo: "Un día mi nieto vino a mi casa y se puso a mirar retratos de mi hijo. En varios aparecía con el cabello largo. Stefano en esa época era un muchacho de 16 años y eso estaba de moda, además, en ese entonces, trabajaba como modelo. Recuerdo que en cuanto lo vio el pequeño Andrea, quien sólo tenía nueve años, me pidió que le regalara la foto y por supuesto que lo hice. Desde ese día cambió su estilo".