Ese molesto ronquido

Todas conocemos a alguien que ronca, y es probable que ese alguien sea quien duerme a nuestro lado. Un tema para tratar en serio, ya que al menos el 50 por ciento de los hombres lo padece.

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Todas conocemos a alguien que ronca, y es probable que ese alguien sea quien duerme a nuestro lado. Un ruido molesto que afecta constantemente el sueño de quienes rodean a esta persona y que además, en algunas ocasiones, se convierte en mucho más que eso, produciendo incluso apneas de sueño. Un tema para tratar en serio, ya que al menos el 50 por ciento de los hombres lo padece y una de cada cuatro mujeres también lo sufre.
 
 
Por la noche, los roncadores producen ruidos al dormir debido a la vibración de los tejidos blandos de las vías respiratorias superiores, especialmente cuando existe una obstrucción parcial al flujo de aire inspirado. Si bien sólo un 25 por ciento de las personas ronca de manera habitual (65% de ellos son hombres), casi un 50 lo hace ocasionalmente; lo que de alguna forma lo convierte en un problema común que afecta irremediablemente a las relaciones de pareja, además de la salud de quien lo ocasiona.
 
 
Ahora bien, es difícil definir la razón única que provoca los ronquidos, pero sí se conocen algunas causas que la inducen como:
Exceso de alcohol o sedantes
Congestión nasal crónica
Crecimiento de las adenoides
Deformaciones del tabique nasal
Apnea del sueño
 
La difícil convivencia
Los ronquidos despiertan constantemente a la pareja e incluso al mismo roncador, quien se asusta con sus propios sonidos. Producto de esto, la fatiga al día siguiente es inevitable, ya que cuando existe un roncador se produce una ausencia de un auténtico sueño reparador. Este cansancio desemboca en un menor rendimiento laboral y eficacia, disminución de los reflejos y en la capacidad de coordinación. 
 
 
Cuando esa anomalía es severa, está comprobado que puede producir problemas de salud a largo plazo, llegando incluso a presentarse apnea obstructiva del sueño, siendo esta la patología más complicada. Esto es, ausencia de respiración por períodos más o menos cortos y frecuentes; pudiendo afectar incluso a órganos tan sensibles como el cerebro.
 
 
¿Qué hacer?

Si vos o tu pareja sufren de ronquidos frecuentes y el problema está incomodando sus vidas, no dudes más y recurrí a un médico. Un otorrinolaringólogo es el especialista que debe realizar un exhaustivo examen del roncador severo para definir si es o no candidato ideal para una cirugía o para el uso de una máscara nasal que lo ayude a dormir sin roncar, dependiendo de si el sonido surge en el paladar o en la base de la lengua.
 
 
Más allá de ser un tema de molestia familiar, el ronquido es un asunto de salud, cuya intensidad de volumen puede incluso alcanzar los 70 decibelios, algo así como el sonido que produce una sirena. Por lo tanto, el daño es muy grande para quien lo produce y para quien lo escucha. Es importante distinguir entre las dos clases de ronquidos:
El benigno que ocurre de forma continua en la noche, que es más o menos desagradable, pero que no se acompaña de sonidos entrecortados o apneas.
El maligno, que obviamente se asocia a apneas y que conlleva algunas enfermedades. Como también ocurre a la inversa, como es el caso de la obesidad. En este grupo más del 70 por ciento sufre de apneas y muchos de ellos, con sólo bajar un poco de peso eliminan los molestos ronquidos, ya que de esta manera disminuye el depósito de grasa que se ubica en la faringe y que hace que se reduzca el espacio por donde circula el aire.
 
Recomendaciones

Existen ciertas técnicas que ayudan a disminuir la cantidad de ronquidos y su volumen.
Reducir el peso
Evitar el alcohol y el cigarrillo
No dormir boca arriba
No cenar demasiada cantidad antes de irse a dormir
Evitar el cansancio excesivo
No tomar somníferos o antihistamínicos antes de acostarse
Poner la cabecera de la cama más alta, subiendo la base de ésta
Llevar una vida saludable, incluyendo hacer ejercicio y seguir una dieta adecuada
Dormir de lado
Verificar que la temperatura de la casa no supere los 20 grados Celsius
Ventilar la casa en el día y evitar que se contenga la humedad en las habitaciones