Para bajar de peso, la clave es ser perseverante

Tras analizar ciertas dietas de corto plazo, investigadores de EE.UU. concluyeron que no existe un régimen ideal sino que lo importante es ser constante

Guardar
  162
162

Ahora que los excesos navideños comienzan a pasar factura, puede que esté dudando qué dieta seguir para librarse de esos kilos de más: ¿Atkins, Ornish...?
 
Según un estudio publicado en 'JAMA', no existe la dieta ideal. La clave está en ser constante y llevar un estilo de vida saludable.

Muchas de estas dietas (populares por sus famosos adeptos: modelos, actores o cantantes) no cuentan con evidencias científicas que respalden sus supuestas bondades ni que definan cuál de ellas es la mejor.

Por eso, Michael Dansinger y su equipo, procedentes del Tufts-New England Medical Center (EEUU), se decidieron a analizar cuatro de estos regímenes:
· Atkins: la famosa dieta ideada por el médico del mismo nombre. Consiste en minimizar el consumo de hidratos de carbono (pasta, arroz, pan...); se pueden ingerir todas las grasas que se desee.
 
· Zone (dieta de 'la zona'): cambia la clásica pirámide alimenticia y exige equilibrar el consumo de carbohidratos, proteínas y grasas en una proporción de 40%, 30% y 30%, respectivamente. De este modo, la ingesta de los primeros se reduce drásticamente.
 
· Weight Watchers: restringe las calorías y el tamaño de las raciones. Este régimen otorga a los alimentos una puntuación y luego la persona puede combinarlos sin sobrepasar los puntos máximos.
 
· Ornish: también recibe el nombre el médico que la ideó, autor del 'best seller' 'Come más, pesa menos'. Exige eliminar por completo las grasas.

Según se desprende del trabajo, con todas ellas la pérdida de peso es bastante modesta. "Era de esperar que los resultados entre los participantes que cumplieron el régimen fuesen mejores", a juicio del editorial que acompaña al estudio.

Éste evaluó durante un año a 160 personas con sobrepeso u obesidad (como media, pesaban unos 100 kg) que presentaban problemas como hipertensión o dislipidemia y se sometieron a una de las cuatro dietas. Asimismo, a todos los participantes se les aconsejó consumir suplementos vitamínicos, realizar al menos una hora semanal de ejercicio y evitar apoyo externo para perder peso.

Resultados
Tras el seguimiento, se constató que la cuarta parte de los participantes conseguía perder más del 5% de su peso corporal (unos cinco kilos), mientras el 10% perdía en torno al 10% (unos 10 kg). Más que del tipo de dieta, la cantidad perdida dependía del grado de fidelidad al régimen.

Asimismo se constató que, la menos a corto plazo, estos regímenes no parecían ser perjudiciales para la salud. "Ninguna dieta empeoró significativamente ningún factor de riesgo coronario", comentan. De hecho, todas redujeron los niveles de colesterol 'malo' (si bien en el caso de la Atkins sólo levemente), aumentaron los del 'bueno' (salvo la Ornish) y mermaron los niveles sanguíneos de la proteína C reactiva (un marcador de riesgo cardiovascular).

"Hemos detectado que una variedad de dietas populares puede reducir el peso y varios factores de riesgo coronario bajo condiciones clínicas realistas, pero sólo para la minoría de individuos que pueden sostener un buen nivel de adherencia a la dieta", resumen Dansinger y sus colegas.