El inolvidable ?Minguito? Tinguitella, personaje de antología del boquense Juan Carlos Altavista, definió como nadie al club de la Ribera: ?Te levanta un monolito, o te deja un buraco así...?
Esa sensación debe estar experimentando por estas horas Jorge José Benítez, quien fue confirmado como entrenador del plantel profesional xeneize.
"El Chino? conoce a la perfección los caminos que tiene la vida.
Como jugador ganó todo lo que se le cruzó por el camino. Fue un exquisito volante derecho en la época del ?Toto? Lorenzo, y vistió la camiseta con una franja de oro durante mas de 10 años.
Pero se sabe, en aquellos tiempos, había que cuidar muy bien el dinero para no pasar sobresaltos, y Benítez no tuvo en ese tema, la misma habilidad que con la pelota. A eso se le suman un par de matrimonios truncos, y entonces el crack tuvo que empezar de nuevo.
Fue comentarista en un programa de su Boca querido, hasta que el club le ofreció un puesto en la fábrica de cracks.
Mientras tanto, vive con una hija y su nieta en un dos ambientes que alquila en Floresta y anda en un Fiat Uno, lindo auto, pero nada comparable a los que estacionan a su lado en los entrenamientos de Boca.
La renuncia de Brindisi le abrió una puerta. Asumió como interino y se limitó a decir, ?espero hacer dudar a Macri?. Vaya que lo consiguió.
Ganó la Copa Sudamericana, y por primera vez en el presidente felicita a un técnico que no se llama Bianchi.
Eso, y la personalidad mostrada para llevar adelante un vestuario difícil terminó inclinando la balanza. La Comisión Directiva lo nombró oficialmente y él por dentro sonrió.
Sabe cómo son los caminos de la vida...