El gobierno de Alemania podría llevar los tribunales su reclamo para recuperar un cuadro del siglo XVII del pintor Peter Paul Rubens, que fue llevado a Rusia por soldados del Ejército Rojo como botín de guerra en la Segunda Guerra Mundial.
La pintura, valuada en unos 80 millones de euros (100 millones de dólares) y titulada "Tarquino y Lucrecia", adornaba una sala del palacio barroco de Sannssouci en Potsdam, cerca de Berlín.
La tela fue llevada en 1942 a otro castillo en el norte de Berlín, para protegerla de los bombardeos, informa hoy el semanario Der Spiegel.
En la primavera de 1945 desapareció y recién en febrero del año pasado fue ofrecida en venta por un comerciante ruso a autoridades culturales alemanas.
La ministra alemana de Cultura, Christina Weiss, planteará el tema a su homólogo ruso Alexander Sokolov, durante la cumbre germano-rusa que tendrá lugar el lunes en Hamburgo.
"Estamos estudiando la posibilidad de entablar una demanda civil para recuperar la obra", dijo Weiss. Al parecer, también la legislación rusa obligaría al comerciante a restituir el cuadro.