Gallego entró a la historia del fútbol argentino

Es el segundo entrenador en ganar tres títulos profesionales en distintos equipos, marca que comparte con José Yudica

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(NA).- Américo Rubén Gallego ingresó ayer en la historia del fútbol argentino al convertirse en el segundo entrenador que gana tres títulos profesionales en diferentes equipos, igualando así la marca que tenía José Yudica.

Gallego, quien hace justamente una década, en el Torneo Apertura 1994, ganó su primer título cono orientador táctico dirigiendo a River Plate, también festejó en Independiente, en el Torneo Apertura 2002 y ahora en Newell's Old Boys, en el Torneo Apertura 2004.

Por su parte, el "Piojo" Yudica tuvo su primera alegría con Quilmes en el Torneo Metropolitano 1978, luego fue campeón en Argentinos Juniors, en el Torneo Nacional 1985, y finalmente fue el propulsor de la campaña triunfal de Newell's en el torneo de primera División de 1987/1988.

De todas formas, el "Tolo" tiene una ventaja sobre Yudica, ya que ganó en total cuatro certámenes de primera división en el fútbol argentino: el restante también fue con River Plate, en el Torneo Clausura 2000.

El rosarino se ubica en este momento en el tercer lugar del podio de los DT más ganadores en torneos cortos que lidera el entrenador mas exitoso de la historia del fútbol local, Carlos Bianchi, con siete campeonatos, seguido por Ramón Díaz, con cinco.

El camino brillante de Gallego se inició cuando tomó la dirección técnica de River en la última fecha del Torneo Clausura 1994 (debutó con un empate ante Argentinos por 1 a 1), en reemplazo de su amigo Daniel Pasarella, que había asumido en la selección argentina.

Su debut no pudo ser mejor. Ganó invicto el Torneo Apertura 1994 y se transformó en uno de los pocos entrenadores que gana el título en su primera experiencia como tal.

Luego de dejar River y asistir como ayudante de campo al "kaiser" en la selección, volvió a la actividad en febrero de 2000, nuevamente con los "millonarios", para conquistar su segunda estrella personal la lograr el Torneo Clausura de ese año.

En Núñez se quedó hasta el Torneo Clausura 2001, para volver en el Clausura 2002 a dirigir a Independiente, club con el cual ganó el título del torneo siguiente, el Apertura de 2002.

Tras abandonar al equipo de Avellaneda, asumió después un breve receso un nuevo desafío: dirigir en el club que lo vio nacer futbolísticamente hace más de tres décadas.

En ese escenario tan reconocido, consiguió una nueva estrella que lo ubica ya no como un ídolo eterno para los leprosos sino como parte fundamental de la historia del fútbol argentino.

El "Tolo", un hombre a quien nadie le regaló nada, ya había escrito su historia como futbolista al ganar dentro de un campo de juego todo lo que un profesional puede ambicionar y un poco más.

Siempre jugó como un clásico volante tapón, el típico cinco de fuerza, entrega y personalidad.

Debutó en la primera de Newell's en 1974 y hasta 1981 jugó con la casaca aurinegra 262 partido y convirtió 25 goles.

Luego llegó su tiempo en River, donde actuó desde 1981 hasta su retiro profesional, en 1988, cumpliendo 181 encuentros y festejando 10 tantos.

En esta entidad fue protagonista excluyente de todo lo que puede ganar un club de fútbol: el Torneo local (1985/1986), la Copa Libertadores de América (1986) y la Copa Intercontinental (1986).

Sin embargo, eso es una parte de sus pergaminos personales, ya que también integró la nueva camada que llegó a la selección mayor desde los juveniles en la era de César Luis Menotti, y tras ganar el torneo Esperanzas de Toulon, en Francia (1975) se erigió en columna vertebral del equipo campeón del mundo de 1978.