Según informa el diario británico The Sun, citando a otro periódico británico, corría noviembre de 2001 y ambas se encontraban en una escuela de Sandhurst, Inglaterra, cuando la maestra le envió a la alumna un mensaje de texto que decía: ?Tú eres más que una amiga para mí?. La chica le contestó: ?Yo siento lo mismo?.
Desde entonces, las dos mantenían encuentros secretos en la oficina de la maestra y las aulas de clases, en momentos como los recreos. Los testigos contaron que se besaban y acariciaban el busto. Y durante un campamento de la escuela compartieron la misma bolsa de dormir.
La corte que juzga a la profesora confesó que la maestra de inglés hizo su primer avance con la joven tocándole la mano en un evento de la escuela. Y luego la pareja ?comenzó a sentirse los pechos debajo de la camisa? durante sus reuniones secretas.
Rowe le pidió a la muchacha que no revelara nada a nadie hasta que saliera del colegio o cumpliera los 16 años. Esa Navidad de 2001, en vacaciones, la amistad persistió, y se redobló cuando regresaron a clases el año siguiente.
Paralelamente, la maestra, que se hizo amiga de los padres de la muchacha, arregló con ellos clases particulares para ponerla al día con las materias.
Cuando la chica cumplió los 16, la relación se había vuelto más sexual, e incluso pasaron la noche juntas durante un viaje a unos juegos deportivos. El tribunal de justicia se enteró de que practicaron sexo oral, y que la chica estaba ?feliz de que eso haya sucedido?.
El vínculo de casi dos años acabó a comienzos del año pasado. En mayo de 2004, la alumna les reveló lo sucedido a sus padres, cavando la tumba de Rowe: fue arrestada, condenada a un año de cárcel, se le prohibió trabajar con niños, y aparecerá los próximos diez años en el registro de delincuentes sexuales.